Cultura Biotec

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El blog (no sólo) biotecnológico de Elena F. Guiral

La división agrobiotec de BASF recoge velas y se traslada a EE.UU

17 January 2012

Elena F. Guiral

Lo que tenía que suceder, acabó por suceder. La multinacional agroquímica BASF acaba de anunciar que va a trasladar la ubicación de su laboratorio de I+D de  Limburgerhof (Alemania) a Raleigh (Carolina del Norte), en EE.UU.

La compañía añadió que partir de ahora concentrará sus actividades de biotecnología vegetal en sus principales mercados: América del Norte y del Sur y Asia, los mercados de futuro para la agrobiotecnología vegetal, según recoge el portal informativo FoodNavigator.

De este modo, BASF también abandona el desarrollo y la comercialización de todos los productos modificados genéticamente dirigidos exclusivamente al mercado europeo. No hay que olvidar que a BASF pertenece el cultivo que acabó con la moratoria de cultivo de organismos modificados genéticamente en la UE, la ya célebre patata Amflora.

¿La razón principal? La falta de aceptación de los consumidores y la industria, un problema que lleva más de una década lastrando la posibilidades de esta tecnología en la UE.

Reubicación de puestos de trabajo

Este anuncio se traduce en una reducción de 140 puestos de trabajo en las operaciones europeas de BASF, ya que la compañía también tiene previsto cerrar las plantas de Gatersleben (Alemania) y Svalöv (Suecia).  La compañía ha anunciado que intentará reubicar del mejor modo posible a esta cartera de trabajadores cualificados en sus otras plantas de investigación, principalmente Raleigh (Carolina del Norte).

De este modo BASF huye de forma lógica, de un barco agrobiotecnológico que hace aguas, y transfiere talento europeo principalmente a EE.UU., que seguramente acabará exportando, y nosotros importando, los productos modificados genéticamente que salgan de su laboratorio de Raleigh a partir de ahora. De este modo Europa paga el precio de haber dedicado más dinero y esfuerzo a una regulación axfisiante que la innovación.

Y como puntilla, según Food Navigator, el anuncio ha sido celebrado por el medio ambiente campaña de los grupos Greenpeace y Amigos de la Tierra: “Este es otro clavo en el ataúd de los alimentos genéticamente modificados en Europa”, dijo Adrian Bebb de Amigos de la Tierra. ¿Greenpeace y Amigos de la Tierra enterradores de la I+D+I en Europa? No podrían haberse autodefinido de mejor manera.

Nota de prensa de BASF (inglés)

Carmen Vela 3 Miguel Ángel Rodríguez 0

11 January 2012

Elena F. Guiral

Pongámonos en contexto. Fulanito Pérez, miembro de la Junta Directiva dice que no le gusta nada que el Real Madrid haya fichado a Luis Figo, remontémonos años atrás…, porque claro, cómo confiar en quien había firmado y rubricado su fidelidad al F.C. Barcelona tiempo atrás.

Acto seguido, le llueven las más duras críticas por parte de la afición llamándole de todo menos bonito. ¿Por qué? Porque nadie pone en duda que cada equipo de fútbol debe de tener los mejores jugadores que se puede permitir. Y si además vienen del equipo rival, pues mucho mejor.

Entonces,  ¿Por qué el nuevo Gobierno debería prescindir de una Secretaria de Estado de I+D+I como Carmen Vela? Todos aquellos que apostamos por la ciencia como la clave para que España se recupere de la crisis cuanto antes ya nos hemos quedado sin Ministerio. Algunos querrían también que perdiéramos una buena gestora. Porque Carmen Vela, licenciada en Química, tiene una amplísima experiencia tanto como investigadora como empresaria y representante de las más importantes sociedades científicas de nuestro país, como la Sociedad Española de Biotecnología (Sebiot).

No he tenido la oportunidad de conocer a Carmen en persona, pero sí pude escucharla hace unos meses en un acto del sector biotec y me impresionaron su fuerza, su carácter y sus dotes de comunicación. Por eso estoy segura de que no va a perder foco, perdiendo su tiempo en surrealistas campañas de desprestigio, y sí va a centrarse en pelear por sacar adelante la ciencia española en tiempos muy muy complicados.

Algunos le reprochan que no sea doctora. Ya querría yo saber cuántos afiliados al PP cuentan con ese título universitario. Un título que, desafortunadamente en España no tiene apenas relevancia en el mercado laboral, aunque sí en términos de investigación.

Pero sobre también andaba yo intrigada por saber quién era el susodicho quen había comentado que no le gustaba nada de nada la nueva Secretaria de Estado de I+D+I. Lo único que he conseguido averiguar es que formó hasta las pasadas elecciones parte del equipo de María Dolores de Cospedal, y a juzgar por muchos de los comentarios de lectores  en los periódicos digitales locales, no parece que tenga unas cotas de popularidad espectaculares entre los castellano-manchegos.

Y es que es lo que tiene Twitter, que se vuelve una herramienta peligrosa para esa especie tan aficionada a hablar y que generalmente tiene poco que contar: los políticos. Claro, que si yo fuera senadora también tendría tiempo de sobra para tuitear a la ligera…

Y como guinda para mi, relativa, sorpresa, el ala más rancia del Partido Popular le ha seguido la corriente a nuestro aguerrido senador, criticando que la nueva Secretaria de I+D+I apoyara la ley del aborto o alabara el programa político de Rubalcaba.

Dejemos que personas como Carmen Vela trabajen y juzguemos su labor, no los prejuicios y  etiquetas que otros les han colocado nada más aterrizar. Que no están los tiempos para florituras, sino para buenos gestores. Y si además provienen del mundo biotec, mucho mejor.

 

Agrobiotecnología, medios y legislación. El espejo norteamericano

23 December 2011

Elena F. Guiral

A los más grandes hallazgos, se puede llegar por infinitos caminos… o por los más anecdóticos caminos. Un gracioso y anti mitos transgénicos concurso de Halloween en el que participé, y gané, con mi versión Bt de Darth Vader me permitió llegar a la interesantísima página divulgativa Biofortified.org, en la que participan como coordinadores investigadores  de la talla de Pamela Ronald, co-autora del libro de referencia Tomorrow´s table: organic farming, genetics and the future of food.

Gracias a la amabilidad de su editor, Karl Haro Van Hogel, encontré un aún más interesante estudio publicado por Matthew C. Nisbet and Mike Huge  en 2006: Attention Cycles and Frames in the Plant Biotechnology . Este estudio analiza por qué la biotecnología agrícola y la polémica que la ha rodeado no saltó a la primera línea de la agenda de periodística en EE.UU., al contrario de lo que ha sucedido en Europa y lo que es más importante, por qué las ONGs anti Biotec norteamericanas no consiguieron sus objetivo de cambiar la legislación al respecto, que no ha sido modificada desde que en 1986 se aprobara el Coordinated Framework for Regulation of Biotechnology.

Nada que ver con el baile de directivas, debates, análisis y nuevas legislaciones que ha caracterizado el panorama comunitario a lo largo de la última década, y que parece va a seguir de momento en un sin parar, según recientes declaraciones de Ida Aunken, Ministra de Medio Ambiente.

La hipótesis de los autores es clara. Cuando un tema aparece en la agenda de los periodistas políticos, su cobertura en prensa aumenta de forma exponencial. También cuando aparece bajo el marco ético y legal, el interés en el tema aumenta. Deja de convertirse en un asunto técnico y ya se le añade un componente de intriga y emoción, que lo vuelve mucho más interesante para el público general.

Y añadimos. Cuando periódicos de élite como The Washington Post y The New York Times deciden darle amplia cobertura,  los periódicos locales le siguen irremediablemente. Son su referencia de autoridad en el media agenda setting. Y es que la autoridad y la confianza vienen… de arriba y caen en cascada. Sin olvidar que The New York Times tiene la sección de ciencia más deseada y admirada del planeta.

¿Qué sucedía en el panorama agrobiotecnológico a finales de los 90 en EE.UU.? Que la información se circunscribió únicamente a las secciones de ciencia y tecnología, por lo que no llegó a afectar a la toma de decisiones políticas. Precisamente los esfuerzos de los grupos anti transgénicos durante aquellos años se centraron en mover el debate del plano puramente técnico al ético-emocional, añadiendo unas gotitas de drama, con la firme ilusión de influir en los legisladores.

Algo que no consiguieron, ni en el caso de la Mariposa Monarca ni en el affaire de StarLink (2002). El caso Starlink saltó a la palestra cuando se descubrió que se habían comercializado tacos  de maíz que contenían un evento modificado genéticamente que había sido autorizado para uso como pienso y no en alimentación humana. Aquel escándalo supuso un auténtico golpe para Aventis, la empresa que lo comercializó, que puso de patitas en la calle a sus principales directivos. Habría que ver si esto, llegado el caso, sucedería en España, y si el comportamiento outdoor e indoor de nuestros directivos del sector está tan fiscalizado…

Sin embargo la legislación siguió sin tocarse un ápice. Y a pesar del escándalo, la agrobiotecnología nunca ha alcanzado el estatus de celebrity mediática en la prensa norteamericana manteniéndose en un modesto segundo plano, incluso en las épocas de mayores picos de actualidad.

Hay otro elemento importante en este tema, y es que la agrobiotecnología nunca ha aparecido en la sección de cartas al director, al contrario que ha sucedido con otros temas como las células madre. Esta sección, aparentemente anecdótica, representan ni más ni menos que el mejor termómetro de los temas que más interesan a la audiencia y son seguidos con mucha atención por la redacción del periódico. Y aún más por el establishment político, por supuesto.

En resumen, que el modesto estatus que la biotecnología agroalimentaria alcanzó en la agenda mediática estadounidense se debe a que nunca generó interés en los redactores de información general y/o política. A su vez esta falta de interés también contribuyó a mantener la tranquilidad legislativa en este tema acotada en términos científicos y técnicos desde un primer momento, en mi opinión, como siempre debió de ser en Europa.

En las conclusiones de su estudio, William Nisbet se pregunta si este modelo de trabajo se podría exportar y comparar con Europa y deja la puerta a futuras investigaciones sobre el tema… En esto anda metida hasta las pestañas la que suscribe. El resultado, en próximos capítulos.

La paradoja biotecnológica

28 November 2011

Georgina Sanahuja, Raviraj Banakar y Teresa Capell

Departament de Producció Vegetal i Ciència Forestal, ETSEA, Universitat de Lleida

Es una completa hipocresía situar en extremos opuestos la biotecnología vegetal y la agricultura ecológica. Y más cuando en ambas concurren aspectos idénticos, por mucho que en algún caso su aplicación se quiera enmascarar de forma tan selectiva como interesada.

Las plantas de maíz transgénicas, que tienen integrado en su genoma un gen de la bacteria Bacillus thuringiensis (Bt) que les permite producir por sí mismas una molécula insecticida para protegerse contra el taladro, son consideradas una amenaza para nuestra avanzada civilización europea, mientras que esas mismas bacterias Bt que han sido transformadas con genes artificiales totalmente ajenos a ellas, por ejemplo, los productos Raven, CRYMAX y Lepinox, son utilizadas rutinariamente como insecticidas en la agricultura ecológica donde, para más inri, sólo se les encuentran cualidades positivas.

Se tiene constancia del uso de esporas de Bt en polvo como insecticida desde el tiempo de los egipcios. Por lo tanto, después de tantos años de aplicación, es normal que los insectos hayan desarrollado resistencia a este compuesto.

Incluso en el caso de que esta situación llegara a producirse con las plantas de maíz o algodón transgénicas que contienen el gen Bt, tanto empresas como laboratorios públicos ya han ofrecido una amplia gama de alternativas que pueden ayudar a evitar el problema
o a solucionarlo. La utilización de refugios, es decir, áreas con plantas isogénicas, híbridas iguales a las cultivadas pero no transgénicas, así como la expresión en las plantas de combinaciones de genes y la precisa anotación de las observaciones que realizan los agricultores que las cultivan, no han aportado en quince años de cultivo la mínima descripción de algún problema relevante.

Al contrario, presentan muchos beneficios. La reducción de la aplicación de productos fitosanitarios y herbicidas tiene un claro impacto en la disminución de la contaminación de las tierras y aguas. Ello supone la rebaja de las tareas agrícolas y, por extensión, la
supresión del laboreo de las tierras en muchas regiones.

Pero también comporta la reducción de la erosión del terreno y contribuye a mejorar los niveles de humedad de los suelos. Estos cultivos han aportado beneficios extra a los agricultores al abaratar los costes de producción e incrementar el rendimiento de las cosechas. Ha quedado demostrado así que el mismo suelo rinde más con menos pesticidas y fertilizantes, lo cual posibilita una agricultura más sostenible y asequible.

Sin embargo, pese a todo lo dicho, los mayores focos de insectos resistentes están apareciendo en los campos de los agricultores que siguen las prácticas ecológicas. La paradoja está servida. ¿Cómo superar esta repulsa en un campo ecológico? Las bacterias Bt en su medio natural no tienen ninguna necesidad de evolucionar a cepas más virulentas.

En cambio, los agricultores ecológicos sí que las necesitan más activas y con un espectro de acción más amplio para que sean capaces de eliminar los insectos que afectan a sus plantas.

La solución es la aplicación de la biotecnología para la mejora de las bacterias Bt de uso ecológico. Empresas como Syngenta han puesto en el mercado ecológico insecticidas con cepas de bacterias Bt que contienen trozos de genes de Escherichia coli, normalmente, habitantes de nuestros intestinos, que hacen de vector a los nuevos genes insecticidas introducidos en las cepas Bt más virulentas.

Si la agricultura ecológica tiene que plantearse no únicamente la aplicación de las bacterias Bt sino que resulten, si cabe, más virulentas, o también la combinación de bacterias para poder mantener a raya a los insectos que destruyen sus cultivos, entonces ¿dónde van a buscar las fuentes capaces de proporcionar a los agricultores ecológicos combinaciones de bacterias que les ayuden en sus prácticas agrícolas insecticidas? La única solución que se ha encontrado hasta ahora ha sido la aplicación de la biotecnología en la mejora de las bacterias Bt, un logro exitoso en bacterias Bt recombinantes o transgénicas.

Quien tomó la decisión de que las plantas transgénicas y la agricultura ecológica no fueran compatibles se equivocó por completo. La combinación del cultivo de plantas transgénicas en condiciones ecológicas sería el marco ideal para el cultivo por ejemplo de
plantas de productoras de medicamentos, como nuestro maíz del proyecto Pharmaplanta o nuestro tabaco del proyecto Smartcell. Ahora, los agricultores ecológicos se muestran reacios a cultivar este tipo de plantas cuando sus conocimientos resultan del todo imprescindibles para nuestra investigación.

La aplicación generalizada de la biotecnología es un hecho innegable, por lo que tendríamos que dirigirnos hacia una situación en la que todos saliéramos ganando con el uso de las mejores herramientas para la obtención de los mejores productos, sin hacer exclusiones ideológicas.

Accede al artículo Maíz hipervitamínico en el exilio, también escrito por Teresa Capell

Ética, legalidad y células madre: un puzzle de un millón de piezas por resolver

10 November 2011

Me enteré al vuelo y de casualidad hace unos días de que la Union Internationale des Avocats celebraba su congreso anual en Miami y de que una de sus sesiones estrella llevaba por título Ciencias de la vida y economía de la biotecnlogía, ¿cuáles son los límites?

Cuando ví la información ya charla ya había empezado, ¡lástima!, pero pensé, “más vale llegar al final que no llegar”, así que rápido rápido encaminé mis pasos hacia el hotel Loews, situado en el corazón de South Beach. Además, para qué engañarnos, cualquier excusa es buena para asomarse a la cara más cosmopolita y más art decó de Miami.

Desafortunadamente no llegué a tiempo de escuchar la charla de Bárbara J. Gislason, presidente del Comité de la Propiedad Intelectual de la sección de la ABA TIPS  USA. Pero sí tuve la oportunidad de escuchar a Mario Stasi, ex presidente del Colegio de Abogados de París, y ex miembro del Consejo Consultivo Nacional de Ética Francesa de Ciencias de la Vida y la Salud.

Stasi realizó un interesante recorrido por la legislación y las implicaciones éticas que rodean a un tema tan complejo como las células madre en Europa, un puzzle compuesto por diferentes piezas entre sí, lo que demuestra los diferentes enfoques que se han realizado por los miembros de la UE.

Porque, según Mario Stasi, hasta la fecha no hay un acuerdo unánime sobre los dos aspectos más espinosos de la investigación científica con células madre. El primero, cuándo un grupo de células embrionarias se  convierte en una vida humana. El segundo, y no menos relevante, qué hacer con los miles de embriones almacenados y abandonados en laboratorios de todo el mundo.

Ante estas diferentes aproximaciones, el conferenciante se preguntó si el quid de la cuestión es que no hay una sola verdad, y si la base ética de la legislación sobre células madre no está bien sustentada. “Lo que está claro es que no podemos basarnos en parámetros económicos cuando nos enfrentamos a a este tema, porque la economía no nos dice lo que es correcto y lo que es incorrecto”. “Es aquí donde nuestra profesión tiene un papel clave, para aportar el entorno jurídico más adecuado que defienda los derechos fundamentales del ser humano siguiendo las pautas del mal menor”.

Stasi comentó que en el otoño de 2010 Francia modificó y revisó su Ley sobre Bioética aprobada en 1994, en la que se decide que el único uso autorizado de las células embrionarias sea para investigaciones científicas autorizadas  y para las técnicas de reproducción asistida.

El conferenciante, que participó en el comité de Bioética que elaboró el informe previo a la aprobación de esta ley que hubo reservas en parte del Comité ante la posibilidad de la instrumentalización de las células madre y que los criterios de negocio anulen los aspectos éticos y deontológicos.

Mario Stasi también lanzó una pregunta al aire y es qué sucede con aquellos embriones conservados en laboratorios y que han sido abandonados, ya que solo un porcentaje  pequeñísimo ha llegado a término en el vientre de madres con problemas de fertilidad.

La segunda parada que realizó Stasi tras haber comenzado, de forma lógica, por Francia, fue España, a la que calificó, no sin cierta ironía según percibí, del segundo país más avanzado en el estudio de las células madre embrionarias tras EE.UU. Aquí, la Ley 14/2007 de Investigación Biomédica, establece el momento en que un embrión se convierte en vida humana y también que la utilización de estas células para investigación debe contar con el consentimiento explícita del donante. 

De hecho, España está a la cabeza, tras Estados Unidos, en la conservación de células del cordón umbilical, 65.000 muestras, tras Estados Unidos.

En Gran Bretaña, país también pionero en la investigación y regulación con células madre, se permite su uso en terapia celular y es Rusia el país que cuenta al respecto. “De hecho las afueras de Moscú están llenas de clínicas antienvejecimiento, donde por 1.000 euros puedes someterte a una terapia génica de este tipo”, comentó Stasi.

Por su parte Suiza sometió, lógicamente, su legislación al respecto en 2010 y el 77% de los votantes dieron su aprobación a la investigación con células madre embrionarias siempre que cuente con el consentimiento de los donantes.

Me resulto especialmente curiosa la posición de Alemania al respecto, comentada por el conferenciante, ya que que en 2007 se aprobó la legislación pertinente que aprueba la investigación con células madre, pero exclusivamente si son importadas. El práctico espíritu alemán, que decide evitarse dolores de cabeza éticos… “Las células estaban ahí, nosotros solo les hemos dado uso”, parecen querer decir.

Como conclusión a su charla, Mario Stasi comentó que la abogacía tiene un papel clave en este proceso y no puede mirar para otro lado. “Necesitamos poner límites a la investigación científica, para la que en muchas ocasiones existe solo el haber, con nuestro derecho a establecer lo que debe ser. Al fin y al cabo, la verdad es el camino”, concluyo.

Como sucede en este caso tan complejo, esta conferencia dejó en mí muchas más preguntas que respuestas, comenzando con la más básica. “¿Por qué no existe una legislación comunitaria unificada y vinculante al en un tema tan complejo y relevante? ¿De nuevo Bruselas se lava las manos a lo Pilatos, como en el caso de sus mareantes idas y venidas en la regulación de las semillas modificadas genéticamente?”.

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Alimentos españoles sin fronteras: FIAB presenta su campaña de sensibilización de la industria alimentaria

18 October 2011

Elena F. Guiral

Qué mejor manera de apreciar la importancia de la presencia en nuestras venas y en nuestras vidas de los alimentos españoles que hacerlo desde la otra orilla del Atlántico.  Aquí, hábitos como exprimir un zumo de naranja natural, hacer un bocadillo de jamón con pan con tomate o preparar sopa de cocido con garbanzos y morcilla, se convierten en un auténtico lujo, o… en algo que simplemente no existe. Imposible preparar una merluza a la gallega. Imposible preparar unas cocochas con almejas. Imposible encontrar conejos en el supermercado. Demasiado entrañables para la cultura americana, que  ha prohíbido el consumo de foie de pato en California, pero sí prepara nuggets de caimán o ancas de rana.  

El mes largo que llevo viviendo en Miami me reafirmado algo que ya intuía. Que llevamos impresa desde la cuna la cultura gastronómica en nuestro ADN genético de forma inalterable e inalienable. Me dí cuenta hace unos días, mientras desempaquetaba con inmensa emoción, los alimentos que he podido traer en barco hasta aquí: pimentón de la Vera, aceite del Bajo Aragón, garbanzos de Fuentesaúco, arroz bomba, vino del Somontano oscense, mi Cola Cao de toda la vida…

Así que hoy, que es el Día Mundial de la Alimentación, me he decidido a practicar la nostalgia constructiva con este post, felicitando a la Federación de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), al MARM y a la Federación de Industria y de los Trabajadores Agrarios de UGT, por la presentación de su campaña de sensibilización de la industria alimentaria.

Esta campaña, que cuenta con un vídeo informativo y en breve con una exposición, quiere hacer llegar a la sociedad el papel clave que tiene la industria agroalimentaria en nuestra economía, ya que es el primer sector industrial en orden de importancia. Las cifras son claras: 30.000 empresas, en su mayoría pequeñas y medianas, 500.000 puestos de trabajo directos, y unas ventas netas anuales de 80.000 millones de euros.

Las piezas clave de la estrategia del sector agroalimentario industrial española, según su secretario general, Horacio González Alemán, la  internacionalización y la innovación. En mercado cada vez más globalizado todavía queda camino por recorrer para competir en el mercado frente a los productos de otros países como Italia y Francia, que han sabido escalar puestos en el marketing alimentario sin que nuestros productos tengan nada que envidiarles ni en calidad ni en precio.

Para ello resultará clave la otra pieza del puzzle, la innovación, que permitirá al sector estar a la altura de las exigencias del mercado y seguir ofreciendo productos sanos, seguros y de calidad. Porque calidad, en materias primas y capital humano, no le falta a la industria agroalimentaria española, que ha resistido la crisis mejor que otros sectores menos arraigados en nuestra economía. Una industria que ya forma parte de nuestro patrimonio cultural y que debemos mantener firme, sana y próspera. A todos nos va el paladar y el estómago en ello.

¿Quién pone puertas al polen?

7 October 2011

 Elena F. Guiral

Mi primer mes de adaptación, con dos mudanzas consecutivas,  y la preparación para la licencia de conducir USA además de una Brachial Neuritis poco común de la que quizás escriba en breve y que me sigue dando guerra, me han mantenido fuera de juego en el último mes.

Pero todas las transiciones se acaban y afortunadamente hoy regreso, eso sí, con la inspiración de la inmensidad del océano frente a mi ordenador. Y a pesar de que ya no se trata de un tema de inmediata actualidad, no quería dejar en el tintero el asunto de la miel contaminada con polen transgénico que saltó a la palestra hace unas semanas para compartir con mis seguidores Biotec mi punto de vista sobre este asunto.

Recapitulemos entonces para refrescar nuestra memoria. Grupo de apicultores alemanes que denuncia al estado alemán de Baviera, por haber contaminado su miel con polen de maíz MON 810, un evento que, dejémoslo claro, está autorizado para su cultivo y consumo en toda la UE.

¿El origen del problema? Que la Legislación alemana sobre agricultura ecológica prohíbe por ley el uso de plantas o ingredientes procedentes de plantas modificadas genéticamente en la agricultura ecológica.  Si el umbral para el etiquetado de alimentos con ingredientes procedentes de semillas modificadas genéticamente es del 0,9% en toda la UE, cuando hablamos de productos ecológicos es del 0,1%.

Lo curioso, o no tan curioso, del caso de Karl Heinz Bablok y sus colegas apicultores alemanes, es ver cómo la prensa ha tratado las conclusiones de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

Pongamos como ejemplo el artículo publicado por El País con el sugerente título de Golpe judicial a la contaminación transgénica de Monsanto, señalan que a partir de esta sentencia, la miel que haya sido contaminada con polen derivado de un organismo transgénico no podrá comercializarse sin autorización previa… Este punto puede dar a cierta confusión, ya que en el caso de polen derivado de MON 810 estamos hablando de etiquetado, y no de autorización, ya que tanto su cultivo como su consumo son totalmente legales en Europa.

Hablamos ya de otra historia cuando nos referimos a la miel que proceda de importaciones de países que cultiven eventos modificados genéticamente no autorizados por la UE. Parece ser que Argentina cumple los requisitos al 100%. Lógico, porque ya se han encargado las autoridades comunitarias de no cerrar el grifo de la importación a la la soja argentina MG.

En cuanto a China el tema no está tan claro, pero seguramente nuestros avispados, o diríamos abejados exportadores chinos encontrarán la manera de que sus exportaciones no se vean perjudicadas. Vamos, que si yo fuera un productor de miel español tampoco echaría las campanas al vuelo, vamos.

Por otro lado, encuentro bastante inconsistente el argumento esgrimido por Monsanto para que fuera desestimada la demanda de los apicultores alemanes, ya que el hecho de que la aparición de polen procedente de maíz MG no sea intencional no significa que esta no exista y deba cumplir con la normativa de etiquetado comunitaria.

¿Por qué hasta ahora no había sido contemplada la miel en este paquete? Sin demanda o requerimiento de por medio, para que complicarse… Y plantearse a estas alturas de la película, siete años después de la aprobación del Reglamento de Etiquetado de OMGs 1829/2003, si tiene sentido etiquetar alimentos donde no se puede encontrar rastro de ADN modificado genéticamente carece de sentido, la verdad.

El caso, que tanto el ingenuo planteamiento de Monsanto como el ruido mediático del caso, y los más mediáticos aún términos coexistencia y contaminación, han  dado de nuevo pábulo a los movimientos antitransgénicos a repetir de nuevo su mensaje de la coexistencia imposible. Cuando ha quedado sobradamente demostrado lo contrario.

Es más, vuelvo a insistir como en anteriores artículos que han sido los propios productores ecológicos comunitarios los que han tratado de poner puertas al polen y se han complicado la vida cuando nadie se lo había pedido con umbrales mínimos de tolerancia a OMGs.

Como conclusión al artículo de hoy no quise pasar la oportunidad de pedir su opinión a Jaime Costa, uno de mis expertos favoritos en Agrobiotec, para que me diera el punto de vista de Monsanto España. Aquí reproduzco una cita suya muy divertida sobre el tema:

“La sentencia del TJE es una respuesta puramente legalista a las tres preguntas planteadas. Me pregunto cuál habría sido la respuesta si se les hubiera preguntado por el oxígeno emitido por los maíces transgénicos o por una tortilla de patatas comida en el campo bajo la sombra de un árbol sobre la que han volado unos granos de polen de maíz Bt ya que son otros productos que no han sido explícitamente autorizados”. Vamos, que si eres antiagrobiotecnológico, jamás hagas picnic junto a un campo de maíz por si acaso…

Al hilo de la tortilla polinizada, también es conveniente volver a insistir, aunque el tema ya aburra, que el MON 810 es completamente seguro en términos sanitarios, como así lo demostró la EFSA Scientific Opinion MON 88017 x MON 810 (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria), en su momento.

Vamos, que yo sí me comería una tortilla de patata junto a un campo de maíz BT con toda tranquilidad del mundo. Lástima que en Miami capital, como dicen mis niños, no haya maíz, ni pinchos de tortilla en el bar de enfrente… ni OMGs etiquetados. ¿Sobreviviré ante tanta incertidumbre? Por supuesto, mucho más que sin mis pinchos de tortilla del bar de enfrente.  

Nota: Como uno es uno y sus circunstancias, no puedo resistir la tentación de compartir con vosotros la impresionante vista que me despierta cada mañana desde mi terraza. Espero que os guste.

 

Nueva vida, nuevo continente

1 September 2011

Elena F. Guiral

Éste es el nuevo paisaje que me acompaña cada mañana al despertar ya que desde hace unos días Cultura Biotec y yo  vivimos en Miami (EE.UU.) donde nos espera una perfecta ecuación: dificultad+experiencia=nuevos aprendizajes.

Dejamos por el camino al 50% de las Cultura Biotec, Sara Pérez Jerónimo, que emprende desde hoy en Madrid una nueva etapa laboral en la que le deseamos toda la suerte del mundo. Echaremos de menos su frescura y buen hacer, sobre todo en los temas más científicamente complejos.

Cultura Biotec seguirá atento virtualmente a la actualidad nacional, pero también quiere abrir a sus lectores españoles otros mundos  biotec aprovechando que mi nuevo cuartel general está en la capital del mundo latino, un auténtico melting pot donde los foráneos son recibidos con los brazos abiertos como he podido comprobar desde mi llegada.

Espero seguir contando con vuestra confianza, porque vais a ser a partir de ahora mi  cordón umbilical con esa España debilitada, pero no derrotada, a la que quiero regresar aportando mi experiencia cuando llegue el momento. ¡Gracias!

El misterio de llegar a los 100 y no morir en el intento…

31 August 2011

Sara Pérez Jerónimo

Todos hemos podido escuchar o ver en televisión periódicamente las increíbles historias de centenarios que, a pesar del paso del tiempo, permanecen no sólo activos sino con una memoria privilegiada. ¿Cuál es el secreto de su piedra filosofal?

La vida es como la ruleta rusa. Nunca sabes en qué momento te vas a topar con una bala. Sin embargo, dejando de lado las metáforas sobre el envejecimiento y echando la mirada atrás, son muchos los consejos que desde hace años nos han llegado para ayudarnos a ser más longevos: seguir una dieta saludable y equilibrada, realizar ejercicio físico, controlar el peso, decir adiós al tabaco y al alcohol y estar agusto con nosotros mismos psíquica y mentalmente.

Ahora parece que a esta balanza debemos añadir un nuevo factor. Según un estudio realizado por grupo de expertos de la Facultad de Medicina Albert Einstein de la Universidad de Yeshiva (Nueva York) llegar a los 100 años y no morir en el intento depende además de algo que no todos poseemos: unos genes privilegiados.

Bajo el título, Longevity Genes Project, el estudio ha analizado los hábitos y estilo de vida de 477 personas cuya edad oscilaba entre los 95 y los 106 años.

¿Su principal conclusión? Las personas con una larga longevidad no mantenían hábitos más saludables que el resto de los mortales, sino que contaban con unos genes excepcionales. De este modo, la herencia genética que nos trasmiten nuestros padres toma especial relevancia a la hora de ser centenario.

Sin embargo, aún queda mucho por determinar e investigar. Pese a la posible supremacía de la genética, por el momento no debemos olvidar la especial importancia de mantener unos hábitos saludables.

“Este estudio demuestra que los centenarios, gracias a sus genes, pueden ser obesos, fumar y evitar el ejercicio. Sin embargo, esos hábitos de vida no son buenas opciones de vida para la mayoría de todos los que no tenemos antecedentes familiares de longevidad” concluyó Nil Barzilai, director del Instituto de Investigación del Envejecimiento de la Facultad de Medicina Albert Einstein.

Por su parte, aquí en España, Leocadio Rodríguez-Mañas, jefe del servicio de Geriatría del Hospital Universitario de Getafe (Madrid) ha determinado que “teniendo mala genética es más que posible no llegar a los 100, pero teniéndola no es suficiente. Tan sólo un 5% de la población alcanza una longevidad excepcional. Los genes condicionan un 25%-30% nuestra longevidad pero el estilo de vida un 70%-75%.

Y es que a pesar de nuestro empeño por buscar la clave de la vida eterna, vivir más años no lo es todo, si no van de la mano de una calidad óptima. De este modo, no hay que perder de vista esos sabios consejos de seguir un plan de vida saludable, ya que sin ellos estamos perdidos.

“Cuando eres investigador, la ciencia es tu vida y que la gente sepa lo que estás haciendo es impresionante”

28 July 2011

Sara Pérez Jerónimo
Periodista

Nació en Valencia en 1983, es bioquímico e investigador predoctoral. A muchos no les sonará su nombre real, Lucas Sánchez, pero si su pseudónimo en la Red: Sonicando. Todo un hacha en redes sociales y divulgación científica, Lucas combina su trabajo en el laboratorio y el proceso de terminar su tesis doctoral en el Centro Nacional de Biotecnología, con la frenética actividad en la blogosfera y las redes sociales. También colabora en la sección de Ciencias del diario nacional Público.

En primer lugar Lucas, háblanos un poquito sobre tu trayectoria…

La verdad que es muy cortita por eso no tengo currículum abreviado. Empecé a trabajar en este laboratorio del CNB y por el momento no me he movido de aquí. Primero realicé las prácticas de la carrera, luego me quedé a hacer el proyecto y como todo iba en marcha me quedé a hacer la tesis.

Y actualmente, sigues en el CNB…

Si. Por el momento, soy estudiante pre-doctoral en mi último año de contrato. Mi día a día en el laboratorio se centra en el trabajo para el desarrollo de una vacuna contra la leishmaniasis, una enfermedad del Tercer Mundo. Aunque anteriormente hubo más gente trabajando en este tema, en estos momentos soy la única persona del laboratorio que trabaja en esa vacuna, así que todos me conocen como el chico de la leishmaniasis.

No obstante, éste es un laboratorio muy abierto. A Mariano Esteban, el jefe, le gusta que colaboremos entre nosotros. Si tienes un poco de inquietud y te gustan otros proyectos, puedes hacerlo. Por ese motivo, también he tenido la oportunidad de trabajar en otros temas como el cáncer de próstata o la malaria.

¿Podrías explicar a nuestros lectores qué es la leishmaniasis?

Siempre pongo el mismo ejemplo para entenderlo: la foto de un niño desnutrido en África con la tripa hacia fuera e hinchada. Pese a que todo el mundo piense que eso está provocado por desnutrición y se trata un síndrome de Kwashiorkor, en realidad sufre una leishmaniasis visceral.

Aunque sus fenotipos son muy parecidos, el Kwashiorkor es un desorden metabólico debido a una carencia de proteínas, mientras que la leishmaniasis es una enfermedad parasitaria que se transmite por la picadura de un mosquito.

Para el gran alto número de infectados que existe en todo el mundo, la leishmaniasis aún es una enfermedad muy desconocida. Es crónica e incapacita mucho pero no mata, por lo que una enfermedad de estas características no llama tanto la atención como otras como la malaria. Ver noticia completa »