Cultura Biotec

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El blog (no solo) biotecnológico de Elena F. Guiral

Carta a un ecologista

2 April 2012

Albert Concepción*

Apreciado ecologista:

Espero que a la recepción de ésta te encuentres bien de salud. Yo sí lo estoy a pesar de que consumo alimentos elaborados con soja transgénica sin ningún problema y convencido de su seguridad.

Como habrás leído en los periódicos, en los últimos meses se ha desatado una gran alerta en torno a la pertinaz sequía que estamos sufriendo en España. Lamentablemente, ésta es una situación que viven muchos países, en especial los países en vías de desarrollo y que sólo puede enfrentarse de dos maneras, aunque con diferente resultado.

Una es practicando un ritual denominado danza de la lluvia, que consiste en dar saltos alrededor de una hoguera entonando cánticos que los mortales no entendemos, pero que, al parecer, tienen milagrosos efectos en los dioses que propician las precipitaciones. La otra es la aplicación de innovaciones tecnológicas a la agricultura. Ninguna de las dos ha logrado hasta ahora resultados en lo que respecta a generar lluvias, pero la segunda empieza a parecer útil para combatir la falta de agua.

Aunque ignoro la razón, me consta que vosotros no estáis muy conformes con el uso de las tecnologías, pero como comparto con vosotros la voluntad de contribuir a un mundo mejor, me voy a permitir daros unos cuantos consejos que, sin duda, van a contribuir a enfrentar mejor problemas como la sequía o la falta de alimentos en el mundo.

Mi primer consejo es que dejéis de una vez de engañar a los pobres ciudadanos con los supuestos beneficios de los productos orgánicos. Como sabéis, aunque no lo reconozcáis, este tipo de alimentos no sólo no aportan ninguna ventaja, sino que al necesitar el triple de superficie cultivable para producir lo mismo malgastan recursos indispensables como el agua e impiden utilizar las tierras para lo que realmente se necesitan: alimentar a la gente en lugar de sacarle la pasta vendiéndoles productos que ni son más sanos ni más seguros.

Por supuesto, tenéis todo el derecho a ofrecer vuestros cultivos a quién quiera y pueda pagarlos; pero, por favor, dejad de engatusar al personal y recordad las sabias  frase del
prestigioso biólogo indio CJ Prakash: “Lo único sostenible de la agricultura orgánica es que  sostiene la pobreza y la malnutrición”

Mi segundo consejo es que, de una vez por todas, dejéis de poner trabas sin sentido a la aplicación de la tecnología en la agricultura. Vuestra actitud anticientífica y antisocial ha hecho ya  que muchas empresas y organismos dejen de investigar en prometedores cultivos pensados para combatir la sequía o para incrementar la producción y la eficiencia. Es decir, para consumir menos agua y producir más alimentos. No obstante, como soy muy consciente de que estas nimiedades no forman parte de vuestros objetivos, temo que os voy a tener que dar un último consejo: disolved vuestras organizaciones; de este modo, las inútiles subvenciones públicas con las que os pagáis los sueldos podrían utilizarse en investigación científica que, sin duda, contribuiría más que vuestra letanía al bienestar de los ciudadanos.

Sin más por el momento, quedo a vuestra entera disposición en @aconcepcin

*Albert Concepción Simón (Barcelona, 1962) es periodista y asesor de comunicación en la agencia Docor Comunicación. Licenciado en Ciencias de la información por la Universidad Autónoma de Barcelona. Apasionado por la información sobre salud, ciencia y calidad de vida. Miembro del Col·legi de Periodistes de Catalunya y de la Asociación Nacional de Informadores de Salud (ANIS)

Bioeconomía en Europa: una gestión razonada y razonable de los recursos naturales

5 March 2012

Elena F. Guiral

La semana pasada la Comisión Europea hizo pública su hoja de ruta sobre lo que considera la piedra angular del desarrollo de la UE en la próxima década. Hacia esta estrategia, denominada bioeconomía sostenible, Innovating for Sustainable Growth:  a bioeconomy for Europe, apuntarán todas las decisiones comunitarias a partir de ahora.

¿Pero qué es la bioeconomía sostenible? La Comisión Europea define este concepto como “la gestión económica más adecuada de los recursos biológicos, así como su transformación en procesos industriales y la gestión de los residuos”. Es decir, esta horma desarrollada por la UE encaja en el zapato biotecnológico de forma perfecta ya se trata de una industria  basada en los recursos naturales y que ofrece múltiples soluciones para sacarles el máximo partido y es una de las llaves para la transformación de una economía basada en los combustibles fósiles a otra basada en las energías renovables.

La bioeconomía pretende desarrollarse en torno a tres pilares fundamentales:

1) Aumentar la inversión en investigación e innovación a través de fondos comunitarios, nacionales y estrechando lazos y sinergias con la inversión privada.

2)
Sacar el máximo partido, económico y sostenible, a la gestión de residuos. En la actualidad deshacerse de la basura orgánica cuesta al contribuyente entre 55 y 90 euros por tonelada. La propuesta de la Comisión pretende dar la vuelta a la tortilla y convertir el gasto en beneficio, a través de tecnologías como la biomasa que podrían crear trabajo y riqueza económica. Y además daría una mayor
dependencia a Europa, demasiado atada a los combustibles fósiles.

3) Reforzar la coordinación de esta estrategia a través de la creación de un Panel de Bioeconomía y un Observatorio de Bioeconomía además de la celebración de conferencias entre los actores implicados.

El término bioeconomía, que ahora recoge y desarrolla la UE no es nuevo. Estados miembros como Dinamarca, Finlandia, Alemania y Holanda ya están desarrollando estrategias similares.

Por otro lado esta estrategia también pretende provocar un cambio de conciencia y de hábitos de consumo en los ciudadanos europeos. Un auténtico reto, ya que las previsiones de crecimiento del 70% de la demanda de alimentos de la población mundial en 2050 se quedan en meras cifras sobre el papel cuando el acceso a comida variada y razonablemente económica sigue estando garantizado.

Sin embargo, esta estrategia presentada la pasada semana por Bruselas, ha suscitado dudas y cierto
escepticismo entre los investigadores científicos.

Aunque Europa Bio, la Asociación Europea de Bioempresas ha acogido con entusiasmo este proyecto “Se trata de un hito muy importante para Europa y los europeos” , ha comentado Lars Hansen, Director del Consejo de Biotecnología Industrial de la asociación, algunas dudas ensombrecen el futuro del desarrollo de la bioeconomía en Europa.

Por su parte, Nathalie Moll Secretaria General de Europa Bio ha querido también compartir su punto de  vista con Cultura Biotec: “La estrategia de la bioeconomía es un buen comienzo, pero debe ser implementada a nivel nacional y comunitario y necesita una serie de medidas complementarias como el límite para garantizar la producción de biomasa, además de un desarrollo legislativo adecuado”.

La contradicción más llamativa es por qué si está clara la necesidad de gestionar de la forma más óptima nuestros recursos agrícolas, es decir conseguir la máxima productividad sostenible, el desarrollo de la agrobiotecnología sigue paralizada en la UE más de una década después.

Por otro lado, la cristalización de un proyecto tan ambicioso sería un gran logro para el desarrollo de la economía comunitaria en los próximos años. Pero será necesario esperar para saber si esta estrategia se quedará en el tercer punto de sus pilares vitales, es decir, en el plano teórico, o realmente se verán resultados positivos, y reales, a corto y medio plazo.

 

 

 

Carta de Bill Gates al pueblo español para que la crisis no nos haga olvidar que somos un pueblo solidario

22 February 2012

Bill Gates

Traducción: Elena F. Guiral

Estoy de visita en España esta semana para compartir un mensaje sencillo con el pueblo español – que la cooperación funciona.

En los últimos 30 años España ha experimentado un crecimiento económico increíble, lo que le ha permitido dar un salto espectacular de ser beneficiario de las ayudas internacionales a convertirse en uno de los donantes más generosos del mundo.

Varias inversiones españolas en salud y  agricultura han salvado millones de vidas con innovaciones como las vacunas y han  ayudado a millones de personas a salir de la pobreza.

Sin embargo, España se encuentra en medio de uno de los peores momentos económicos de su historia. La crisis financiera trajo un abrupto fin a años de fuerte crecimiento. El desempleo es actualmente alrededor del 23% y el Gobierno está considerando recortes presupuestarios, incluidos los recortes a sus gastos de ayuda extranjera.

Estos recortes  pueden parecer inevitables. Pero no tiene por qué ser así. Estamos en un buen momento para que España mantenga su gasto y explore nuevas formas de mejorar el impacto de sus intervenciones de ayuda.

España puede centrar sus esfuerzos en financiar las intervenciones que logren un mayor impacto, y la participación en asociaciones innovadoras mundiales como la Alianza GAVI, el Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria.

España ya tiene muchos grandes ejemplos de inversión en cooperaciónp innovadora, incluyendo  el Centro de Investigación Manhiça en Mozambique. Este centro comenzó su andadura en 1996 con fondos de la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo y otros donantes.

Manhiça comenzó a realizar investigaciones de vanguardia sobre la malaria, enfermedades diarreicas, y otros problemas de salud que sufre el pueblo de Mozambique tras una larga guerra. El fundador de este centro es el Dr. Pedro Alonso, un médico e investigador español.

Especialmente en tiempos difíciles, algunas personas dicen que los países ricos deberían
reducir su ayuda al desarrollo en el extranjero. Pero el hecho es que la ayuda representa menos del 1% del gasto público en la mayoría de los países donantes. Esa cantidad de dinero no le está causando problemas fiscales del y el recorte de la ayuda externa no va a resolver la crisis económica.

Ahora, más que nunca, tenemos una oportunidad real para ayudar a los más desfavorecidos a recuperar  su autosuficiencia.. Las innovaciones en la salud y la agricultura han salvado millones de vidas y pueden salvar algunos millones más. Por eso es tan importante para España a continuar su notable papel como líder en salud y desarrollo.

Sé que España quiere que las personas más pobres del mundo tengan una vida mejor. Sin embargo, la actual crisis económica  a veces nos hace buscar excusas. Nosotros decimos que ya no podemos hacer lo que sabemos es correcto, porque es demasiado caro, demasiado difícil. Pero en tiempos difíciles, tenemos que hacer lo contrario, tenemos que defender aquello en lo que creemos.

También debemos estar unidos. Como explica el Dr. Alonso, “El futuro del planeta va a depender no sólo de lo que nos pasa sino en lo que sucede con nuestros vecinos y el resto de la humanidad.”

Accede al artículo en inglés y al vídeo sobre el Centro de Investigación en Manhiça (Mozambique)

 

La eterna pataleta francesa… contra el MON 810

21 February 2012

Elena F. Guiral

Todo va y todo viene. En una eterna vuelta cíclica Francia ha decidido canalizar de nuevo sus miserias hacia sus vecinos del sur, es decir España.

Desde que tengo uso de razón y siendo una niña me preguntaba por qué teníamos que perder nuestra fruta en la frontera. Ahora que ya la vida y la experiencia me han hecho intuir, solo intuir, las oscuras motivaciones de algunas decisiones tengo ya alguna que otra pista: Francia es incapaz de aceptar que su Grandeur se ha quedado a la altura física de Sarkozy.

Resulta común caer en la tentación de pagar tu rabia con quiénes te rodean. Mucho más provechoso para ellos sería aceptar que estás en horas bajas, hacer autocrítica y tomar medidas. Pero la salida fácil es tratar dar el mensaje de que sigues siendo el centro de Europa.

En un acrobático gesto de comedia francesa, según informa la agencia AFP, la Comisión Europea recibió ayer lunes una petición del Gobierno francés de suspender urgentemente el cultivo en la UE del maíz transgénico MON810 desarrollado por el grupo estadounidense Monsanto.

Recordemos que Francia había adoptado en febrero de 2008 una cláusula de salvaguarda para prohibir el cultivo de este maíz en su territorio, pero la medida fue invalidada por la Corte de Justicia de Luxemburgo y el Consejo de Estado.

Así que el Gobierno francés, ni corto ni perezoso, practicando la común costumbre de “yo no me bajo del burro”, se ha vuelto más ambicioso y ha decidido que el MON 810 debe desaparecer del mapa agrícola comunitario. Este maíz transgénico es el único cultivado a día de hoy en Europa y principalmente en España, donde se cultivan el 85% de las hectáreas de la UE, según recoge el último informe ISAAA sobre cultivos transgénicos en el mundo.

La nota de AFP recoge una cita de Frederic Vincent, portavoz del Comisario de Salud de la UE John Dalli “Acabamos de recibir una demanda del gobierno francés. Pide que se suspendan urgentemente las autorizaciones de cultivos de maíz OGM MON810 en toda la UE, y basa su solicitud en nuevos estudios científicos.Vamos a estudiar los datos y daremos nuestra respuesta en los plazos previstos”, añadió.

Me muero de curiosidad por saber qué tan relevantes y tan peligrosos datos se les han escapado hasta la fecha a los científicos de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). Y por no hablar de la Food and Drug Administration (FDA) en EE.UU., donde hace más de una década se cultiva el MON 810 de forma masiva sin que se haya registrado ni un solo problema de salud derivado de su consumo.

Pues nada, esperaremos atentos a que nuestros vecinos franceses iluminen al resto de ciudadanos comunitarios con su sapiencia y sus datos científicos de peso. Pero a ver si al final los “iluminados” van a ser ellos. Como me comentaba hace ya algunos años un técnico de la asociación de los productores de maíz franceses (AGPM), que intentaron sin éxito durante años normalizar el cultivo de maíz Bt  en el país galo, “el problema de Francia es que lleva largo tiempo recreándose en su propia decadencia”.

 

 

Informe ISAAA 2011: seguimos de carnaval… pero lo celebran otros

7 February 2012

Elena F. Guiral

Con la que está cayendo… y seguimos de carnaval. Mientras Europa sigue arrebujada en la manta de su indolencia y viendo la realidad que se le viene encima desde los países emergentes en formato telenovela, estos llamados países emergentes están dando una lección de buena gestión biotecnológica.

De los 160 millones de hectáreas plantados con semillas transgénicas en 2011, lo que supone un crecimiento global del 8%, el mayor crecimiento tuvo lugar de nuevo en Brasil, con un impresionante aumento del 20%.

El que fuera alumno aventajado está a punto de convertirse en profesor, y ya es el segundo productor mundial del mundo, con 30,3 millones de hectáreas cultivadas el pasado año. Por supesto EE.UU. sigue siendo el gigante agrobiotecnológico por excelencia, con 69 millones de hectáreas cultivadas en 2011. A día de hoy el 90% de los principales cultivos del país, soja, maíz, algodón y también remolacha azucarera, son modificados genéticamente.

Clive James, director del International Service for the acquisition of agri-biotech applications (ISAAA) desvela en su informe los secretos del milagro brasileño: “Brasil cuenta con un sistema de aprobación rápido y ha creado dos corrientes de tecnología para apoyar el crecimiento de los OMGs: cultivos desarrollados por las empresas agrobiotec y la colaboración entre sector público y el privado a través del EMBRAPA, que cuenta con un presupuesto anual de un billón de dólares”. Fruto de esta colaboración es el primer cultivo transgénico desarrollado en Brasil con voluntad de ganador, una judía resistente a virus. Según James, “este enfoque triunfador es una lección clave para otros países de todo el mundo”.

Sí para los visionarios como Bill Gates, que a través de su fundación ha establecido un ambicioso acuerdo de colaboración con el EMBRAPA, presupuestado en 2,5 millones de dólares, para que el centro de investigación y tecnología brasileño comparta y desarrolle sus conocimientos en los países africanos en los que la fundación Bill & Melinda Gates tiene proyectos en marcha.

No en la UE, cuyo bloqueo legal y burocrático ha propiciado el fin de las investigaciones en I+D+I de BASF en Europa y su traslado a sus laboratorios de Raleigh (Carolina del Norte).

Sin embargo, curiosamente, y por la puerta de atrás, financia proyectos de investigación en Costa Rica.

Vamos, que Europa suspende estrepitosamente en la estrategia 3D, definida por Clive James como el arte de “desarrollar I+D+I, desregular de forma racional y diversificar nuevas aplicaciones”.

En superficie de cultivo, Europa experimenta un aumento del 26% por cierto respecto a 2010, con 114.500 hectáreas cultivadas, debido principalmente a España, que sigue acaparando el 85% del porcentaje total. Solo Portugal, República Checa, Polonia, Eslovaquia y Rumanía cultivan a día de hoy semillas transgénicas a nivel comercial. Y parece que no va a cambiar demasiado el panorama en próximas temporadas, porque Monsanto ya ha anunciado que no venderá su MON 810 en Francia.

En cuanto al apartado de futuras promesas, o más bien de promesas presentes, destacan India y China. India ya lleva una década cultivando algodón Bt, un hito que ha convertido este cultivo en el más productivo y rentable del país. En China las 3,9 millones de hectáreas cultivadas con algodón Bt en 2011, principalmente por pequeños agricultores, ya suponen un porcentaje del 71,5% del total. Y este país también está atento al maíz Bt, que proveerá pienso para una población que demanda cada vez con más insistencia productos de origen animal y a la comercialización del Golden Rice en Filipinas, prevista para 2013.

No resulta casual que los países con más potencial en el futuro cercano sean también las futuras amenazas económicas para Europa en los próximos años. Llevo años oyendo de los expertos que la UE iba a perder el tren de la biotecnología si no cambiaba su política y su actitud. El último tren ya pasó, hace tiempo, y seguimos esperando con aire desorientado en nuestra estación, abandonada en medio del Lejano Oeste… Hasta que lleguen los indios y
nos quiten la manta, la tele y hasta la cabellera si nos descuidamos.

 

Descarga la nota de prensa en castellano

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Aufidersen, Mr. Marshall

1 February 2012

Albert Concepción*

A veces las cosas no son lo que parecen a primera vista o lo que algunos pretenden hacernos creer. Un claro ejemplo lo tenemos en el caso de la biotecnología aplicada a la agricultura, lo que conocemos popularmente como transgénicos. Cualquiera que profundice un poco al respecto podrá comprobar que no existe un solo estudio con base científica que confirme que estos alimentos no son seguros. Hagan la prueba: pídanle al  ecologista de guardia que les facilite una
prueba, una sola, que confirme científicamente los supuestos peligros de los alimentos modificados genéticamente. Le remitirá a estudios desmentidos hace décadas por los científicos  o, sencillamente, intentará confundirle alegando inexistentes contaminaciones de esos carísimos productos orgánicos que sólo los ricos pueden permitirse.

A pesar esta realidad científica, parece que la ecología activista continúa utilizando esa letanía negativa de la que hablaba Bjorn Lomborg en El Ecologista Escéptico. Los ecologistas han creído a pies juntillas en la máxima de Goebbels de que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad. Como consecuencia, la política europea sobre los alimentos modificados genéticamente ya no se basa en los derechos y libertades de las personas o en los análisis científicos de la EFSA, sino en el temor de los gobernantes europeos a  parecer incorrectos frente  a grupos que presumen de una representatividad que nadie les ha concedido y que, como decía el filósofo Jean-François Revel “sólo están interesados en el medio ambiente en la medida en la que puedan explotarlo como un tema con el que atacar a las sociedades libres”.

Las estudiadas y super-financiadas campañas de marketing  de los activistas, junto con el temor de las autoridades, han conseguido que Europa pierda definitivamente el tren de la investigación en un campo tan relevante como la alimentación. Desafortunadamente, hemos tenido una prueba en las últimas semanas, en las que hemos conocido que  la compañía alemana BASF cerrará su centro de investigación de nuevos cultivos en Alemania y lo llevará a los EE.UU. alegando  “la falta de aceptación de esta tecnología en algunas partes de Europa”. Esta decisión se ve agravada por la de la compañía Monsanto. Esta compañía norteamericana ha renunciado a comercializar una variedad de maíz mejorado genéticamente en Francia a pesar de que la justicia le ha dado la razón después de que hace más de tres años el Gobierno francés prohibiera sin razón alguna su cultivo.

Lo que los ecologistas, incluso los que actúan de buena fe, ven como un éxito en su lucha contra los transgénicos es en realidad una noticia muy negativa para los ciudadanos. De hecho, atesta un golpe mortal al desarrollo en Europa  de prometedores cultivos diseñados para combatir la sequía o producir más en menos espacio de tierra. Una vez más, el viejo continente deja la investigación en manos de otros países, que, en un futuro no muy lejano, van a vendernos las mismas tecnologías a las que hoy tan alegremente renunciamos. Y lo peor es que muchos de los que hoy aplauden, van a quejarse en breve con nuevas letanías sobre la pérdida de la soberanía alimentaria, la sequía, la falta de competitividad de la agricultura europea o los precios del maíz o la soja, que, como sabemos todos, constituyen la base de la alimentación mundial. Como a Boabdil, no nos quedará más que llorar por lo que hemos perdido y entonar una vez más un mensaje de despedida a los que se van a hacer las américas: Aufidersen, Mr. Marshall.

*Albert Concepción Simón (Barcelona, 1962) es periodista y asesor de comunicación en la agencia Docor Comunicación. Licenciado en Ciencias de la información por la Universidad Autónoma de Barcelona. Apasionado por la información sobre salud, ciencia y calidad de vida. Miembro del Col·legi de Periodistes de Catalunya y de la Asociación Nacional de Informadores de Salud (ANIS)

 

Catorce maneras de mejorar el mundo… genéticamente

28 January 2012

Elena F. Guiral

Catorce maneras, perfiles y modos de contarnos que la biotecnología agraria tiene mucho que aportar.  Son las vivencias de 14 investigadores de la Escuela de Ingenieros Agrónomos de Lleida, capitaneados por Paul Christou y Teresa Capell, que han conseguido que una pequeña ciudad sea uno de los epicentros más importantes de la investigación con plantas transgénicas de Europa. No en vano, Paul Christou, co-autor del libro ha sido investigador de instituciones tan prestigiosas como el John Innes Centre (JIC) y co-inventor de la pistola de genes, un método científico utlizado de forma muy común en transformación génica.

Teresa Capell, coordinadora de la obra Canviar el gens per millorar el mon, que a partir de febrero llegará a las librerías en castellano, me envió el libro como regalo de Navidad y lo primero que llamó mi atención fue su original enfoque. Por ello, quise preguntarle cómo surgió la idea de recopilar testimonios en tercera persona: “Una editorial me ofreció la posibilidad de
publicar un libro sobre mi experiencia en el campo de la agrobiotenología. Yo pensé que “mi” experiencia era limitada e incluso aburrida, por lo que me planteé de escribir algo entre todo el laboratorio, algo que fue acogido con mucha ilusión”.

¿El hilo conductor? Que cada uno de los autores contara cómo llego a Lleida y como, por el camino, se vio envuelto en algún tipo de investigación relacionada con la biotecnología
vegetal. Cada uno escribió su capítulo en la lengua que se sentía mas cómodo:
español, catalán o inglés. Teresa Capell fue la encargada de traducirlo al catalán.

¿Qué reacción se pretendía lograr en el lector de Canviar els gens per millorar el món? “Que se dé cuenta que las plantas transgénicas son parte de nuestra vida, desde que la vida existe, y que ellos mismos sean capaces de defender una posición basada en ciencia, no en ideologías”.

Según Capell, “la gente se está empezando a dar cuenta de que establecer una normativa europea basada en una ideología política, no en resultados científicos está empezando a afectar a nuestras economías y se empiezan a preguntar porque es así”.

Canviar els gens per millorar el món no es solamente un libro que recoge curiosidades científicas, como la invención de la pistola de genes y pretende poner un puntito de reflexión sobre la necesidad del desarrollo científico es un libro que habla de lucha. De lucha contra circunstancias políticas adversas ajenas a la propia investigación. De lucha contra burocracias absurdas. De lucha por seguir adelante con una vocación. De lucha por seguir adelante con una relación. De lucha por regresar a casa y formar una joven familia científica. De lucha, de victoria y sobre todo de ejemplo a seguir.

Compra aquí Canviar els gens per millorar el món

 

 

 

 

 

 

La división agrobiotec de BASF recoge velas y se traslada a EE.UU

17 January 2012

Elena F. Guiral

Lo que tenía que suceder, acabó por suceder. La multinacional agroquímica BASF acaba de anunciar que va a trasladar la ubicación de su laboratorio de I+D de  Limburgerhof (Alemania) a Raleigh (Carolina del Norte), en EE.UU.

La compañía añadió que partir de ahora concentrará sus actividades de biotecnología vegetal en sus principales mercados: América del Norte y del Sur y Asia, los mercados de futuro para la agrobiotecnología vegetal, según recoge el portal informativo FoodNavigator.

De este modo, BASF también abandona el desarrollo y la comercialización de todos los productos modificados genéticamente dirigidos exclusivamente al mercado europeo. No hay que olvidar que a BASF pertenece el cultivo que acabó con la moratoria de cultivo de organismos modificados genéticamente en la UE, la ya célebre patata Amflora.

¿La razón principal? La falta de aceptación de los consumidores y la industria, un problema que lleva más de una década lastrando la posibilidades de esta tecnología en la UE.

Reubicación de puestos de trabajo

Este anuncio se traduce en una reducción de 140 puestos de trabajo en las operaciones europeas de BASF, ya que la compañía también tiene previsto cerrar las plantas de Gatersleben (Alemania) y Svalöv (Suecia).  La compañía ha anunciado que intentará reubicar del mejor modo posible a esta cartera de trabajadores cualificados en sus otras plantas de investigación, principalmente Raleigh (Carolina del Norte).

De este modo BASF huye de forma lógica, de un barco agrobiotecnológico que hace aguas, y transfiere talento europeo principalmente a EE.UU., que seguramente acabará exportando, y nosotros importando, los productos modificados genéticamente que salgan de su laboratorio de Raleigh a partir de ahora. De este modo Europa paga el precio de haber dedicado más dinero y esfuerzo a una regulación axfisiante que la innovación.

Y como puntilla, según Food Navigator, el anuncio ha sido celebrado por el medio ambiente campaña de los grupos Greenpeace y Amigos de la Tierra: “Este es otro clavo en el ataúd de los alimentos genéticamente modificados en Europa”, dijo Adrian Bebb de Amigos de la Tierra. ¿Greenpeace y Amigos de la Tierra enterradores de la I+D+I en Europa? No podrían haberse autodefinido de mejor manera.

Nota de prensa de BASF (inglés)

Carmen Vela 3 Miguel Ángel Rodríguez 0

11 January 2012

Elena F. Guiral

Pongámonos en contexto. Fulanito Pérez, miembro de la Junta Directiva dice que no le gusta nada que el Real Madrid haya fichado a Luis Figo, remontémonos años atrás…, porque claro, cómo confiar en quien había firmado y rubricado su fidelidad al F.C. Barcelona tiempo atrás.

Acto seguido, le llueven las más duras críticas por parte de la afición llamándole de todo menos bonito. ¿Por qué? Porque nadie pone en duda que cada equipo de fútbol debe de tener los mejores jugadores que se puede permitir. Y si además vienen del equipo rival, pues mucho mejor.

Entonces,  ¿Por qué el nuevo Gobierno debería prescindir de una Secretaria de Estado de I+D+I como Carmen Vela? Todos aquellos que apostamos por la ciencia como la clave para que España se recupere de la crisis cuanto antes ya nos hemos quedado sin Ministerio. Algunos querrían también que perdiéramos una buena gestora. Porque Carmen Vela, licenciada en Química, tiene una amplísima experiencia tanto como investigadora como empresaria y representante de las más importantes sociedades científicas de nuestro país, como la Sociedad Española de Biotecnología (Sebiot).

No he tenido la oportunidad de conocer a Carmen en persona, pero sí pude escucharla hace unos meses en un acto del sector biotec y me impresionaron su fuerza, su carácter y sus dotes de comunicación. Por eso estoy segura de que no va a perder foco, perdiendo su tiempo en surrealistas campañas de desprestigio, y sí va a centrarse en pelear por sacar adelante la ciencia española en tiempos muy muy complicados.

Algunos le reprochan que no sea doctora. Ya querría yo saber cuántos afiliados al PP cuentan con ese título universitario. Un título que, desafortunadamente en España no tiene apenas relevancia en el mercado laboral, aunque sí en términos de investigación.

Pero sobre también andaba yo intrigada por saber quién era el susodicho quen había comentado que no le gustaba nada de nada la nueva Secretaria de Estado de I+D+I. Lo único que he conseguido averiguar es que formó hasta las pasadas elecciones parte del equipo de María Dolores de Cospedal, y a juzgar por muchos de los comentarios de lectores  en los periódicos digitales locales, no parece que tenga unas cotas de popularidad espectaculares entre los castellano-manchegos.

Y es que es lo que tiene Twitter, que se vuelve una herramienta peligrosa para esa especie tan aficionada a hablar y que generalmente tiene poco que contar: los políticos. Claro, que si yo fuera senadora también tendría tiempo de sobra para tuitear a la ligera…

Y como guinda para mi, relativa, sorpresa, el ala más rancia del Partido Popular le ha seguido la corriente a nuestro aguerrido senador, criticando que la nueva Secretaria de I+D+I apoyara la ley del aborto o alabara el programa político de Rubalcaba.

Dejemos que personas como Carmen Vela trabajen y juzguemos su labor, no los prejuicios y  etiquetas que otros les han colocado nada más aterrizar. Que no están los tiempos para florituras, sino para buenos gestores. Y si además provienen del mundo biotec, mucho mejor.

 

Agrobiotecnología, medios y legislación. El espejo norteamericano

23 December 2011

Elena F. Guiral

A los más grandes hallazgos, se puede llegar por infinitos caminos… o por los más anecdóticos caminos. Un gracioso y anti mitos transgénicos concurso de Halloween en el que participé, y gané, con mi versión Bt de Darth Vader me permitió llegar a la interesantísima página divulgativa Biofortified.org, en la que participan como coordinadores investigadores  de la talla de Pamela Ronald, co-autora del libro de referencia Tomorrow´s table: organic farming, genetics and the future of food.

Gracias a la amabilidad de su editor, Karl Haro Van Hogel, encontré un aún más interesante estudio publicado por Matthew C. Nisbet and Mike Huge  en 2006: Attention Cycles and Frames in the Plant Biotechnology . Este estudio analiza por qué la biotecnología agrícola y la polémica que la ha rodeado no saltó a la primera línea de la agenda de periodística en EE.UU., al contrario de lo que ha sucedido en Europa y lo que es más importante, por qué las ONGs anti Biotec norteamericanas no consiguieron sus objetivo de cambiar la legislación al respecto, que no ha sido modificada desde que en 1986 se aprobara el Coordinated Framework for Regulation of Biotechnology.

Nada que ver con el baile de directivas, debates, análisis y nuevas legislaciones que ha caracterizado el panorama comunitario a lo largo de la última década, y que parece va a seguir de momento en un sin parar, según recientes declaraciones de Ida Aunken, Ministra de Medio Ambiente.

La hipótesis de los autores es clara. Cuando un tema aparece en la agenda de los periodistas políticos, su cobertura en prensa aumenta de forma exponencial. También cuando aparece bajo el marco ético y legal, el interés en el tema aumenta. Deja de convertirse en un asunto técnico y ya se le añade un componente de intriga y emoción, que lo vuelve mucho más interesante para el público general.

Y añadimos. Cuando periódicos de élite como The Washington Post y The New York Times deciden darle amplia cobertura,  los periódicos locales le siguen irremediablemente. Son su referencia de autoridad en el media agenda setting. Y es que la autoridad y la confianza vienen… de arriba y caen en cascada. Sin olvidar que The New York Times tiene la sección de ciencia más deseada y admirada del planeta.

¿Qué sucedía en el panorama agrobiotecnológico a finales de los 90 en EE.UU.? Que la información se circunscribió únicamente a las secciones de ciencia y tecnología, por lo que no llegó a afectar a la toma de decisiones políticas. Precisamente los esfuerzos de los grupos anti transgénicos durante aquellos años se centraron en mover el debate del plano puramente técnico al ético-emocional, añadiendo unas gotitas de drama, con la firme ilusión de influir en los legisladores.

Algo que no consiguieron, ni en el caso de la Mariposa Monarca ni en el affaire de StarLink (2002). El caso Starlink saltó a la palestra cuando se descubrió que se habían comercializado tacos  de maíz que contenían un evento modificado genéticamente que había sido autorizado para uso como pienso y no en alimentación humana. Aquel escándalo supuso un auténtico golpe para Aventis, la empresa que lo comercializó, que puso de patitas en la calle a sus principales directivos. Habría que ver si esto, llegado el caso, sucedería en España, y si el comportamiento outdoor e indoor de nuestros directivos del sector está tan fiscalizado…

Sin embargo la legislación siguió sin tocarse un ápice. Y a pesar del escándalo, la agrobiotecnología nunca ha alcanzado el estatus de celebrity mediática en la prensa norteamericana manteniéndose en un modesto segundo plano, incluso en las épocas de mayores picos de actualidad.

Hay otro elemento importante en este tema, y es que la agrobiotecnología nunca ha aparecido en la sección de cartas al director, al contrario que ha sucedido con otros temas como las células madre. Esta sección, aparentemente anecdótica, representan ni más ni menos que el mejor termómetro de los temas que más interesan a la audiencia y son seguidos con mucha atención por la redacción del periódico. Y aún más por el establishment político, por supuesto.

En resumen, que el modesto estatus que la biotecnología agroalimentaria alcanzó en la agenda mediática estadounidense se debe a que nunca generó interés en los redactores de información general y/o política. A su vez esta falta de interés también contribuyó a mantener la tranquilidad legislativa en este tema acotada en términos científicos y técnicos desde un primer momento, en mi opinión, como siempre debió de ser en Europa.

En las conclusiones de su estudio, William Nisbet se pregunta si este modelo de trabajo se podría exportar y comparar con Europa y deja la puerta a futuras investigaciones sobre el tema… En esto anda metida hasta las pestañas la que suscribe. El resultado, en próximos capítulos.