Mi hermano bloguero (JM Mulet) publica su “Los productos naturales ¡vaya timo!”
Wednesday, June 22nd, 2011Elena F. Guiral
¿Amistad o exclusiva? Al final, no sin sacrificio por mi parte, la balanza se inclinó finalmente por el lado de la amistad y aunque en Cultura Biotec llevábamos meses pendientes de la publicación del nuevo libro de JM Mulet*, yo le había prometido no escribir la reseña sin haber leído antes el libro… que finalmente recibimos ayer.
Tal y como esperaba Los productos naturales ¡vaya timo! ni defrauda ni deja indiferente. Y además es muy, muy divertido. Para hacer un repaso tan completo, tan accesible y además tan bien argumentado a los mitos que rodean a los productos naturales hay que ser un gran profesional, un gran científico. Y un gran divulgador.
Porque el libro no sólo se detiene, aunque dedica gran parte de su contenido, en la agricultura y los productos ecológicos, sino que hace un completo repaso a todos los ámbitos que rodean nuestra vida cotidiana, desde nuestra salud a la casa en la que habitamos. Aunque yo me centraré en aquella parte relacionada con los productos ecológicos y las plantas transgénicos, con la que me siento más vinculada.
En el primer capítulo del libro JM Mulet disecciona de forma implacable los pilares capitales en los que se basa la agricultura y la producción ecológica, comenzando por poner en entredicho hasta su propia definición: “La agricultura altera el equilibrio ecológico de forma irreversible […]. La única forma de que en un terreno suceda algo ecológico es no interferir en él. Por tanto, la agricultura nunca puede ser ecológica”.
Acto seguido hace un repaso de los riesgos sanitarios que asumen los consumidores de productos ecológicos. Entre ellos el uso de cobre como fitosanitario en árboles frutales, activación de moléculas tóxicas carcinogénicas en plantas no tratadas con fitosanitarios de síntesis, y mayor índice de micotoxinas encontrado por la mayor acumulación de hongos y bacterias patógenas. Por supuesto sin olvidar los riesgos de aparición de la cepa más virulenta de E. Coli 0157:H, en cultivos abonados con estiércol de origen animal, tan de actualidad en las pasadas semanas.
Por último el autor finaliza el apartado con una pregunta y una reflexión: ¿Por qué los ciudadanos tienen que pagar de sus bolsillos un tipo de agricultura protegida por las administraciones públicas a la que después sólo tienen acceso los más privilegiados? Y que además es menos productiva, por lo que perjudica a los más desfavorecidos Como concluye el autor, “la alimentación ecológica no es más sana, ni es mejor para el medio ambiente ni está más buena. Sólo es más pija”. Una curiosa paradoja sobre la que yo también reflexioné en su día.
El capítulo sobre transgénicos, qué logrado el título de La amenaza fantasma, resulta igualmente interesante. Por poner un pequeñísimo pero, ya que soy veterana en estas lides, yo hubiera profundizado algo más en la seguridad y los procesos citando los informes de la Organización Mundial de la Salud, que es realmente lo que preocupa al consumidor. Y hubiera ofrecido algo más de información en positivo: cifras de productividad, el aplastante porcentaje de agricultores indios que a día de hoy cultivan algodón Bt…



