Carlos Elías: o estrangulando el hálito de la divulgación científica en España

Elena F. Guiral

La razón estrangulada. Lectura recomendada por mi tutor para toda doctoranda que analice la situación del periodismo científico en España. Lectura, larga, densa y polémica que estuve a punto de abandonar en la página 170 tras leer esta cita textual de su autor: “La licenciatura de periodismo (1994-1997) la empecé como hobby cuando ya había aprobado las oposiciones a profesor de secundaria. Las veinticinco asignaturas las hice en tres años en los que compaginé los estudios de periodismo con mi trabajo a tiempo completo como profesor de física y química de instituto”. Y aquí, otra bonita perla: “En conjunto, recuerdo la carrera de periodismo como una diversión, en la que estudié un poquito, aprendí algo y me sorprendí mucho cuando comprobé que el diploma de Licenciado era exactamente igual al de Químicas.

Primero tengamos en cuenta que cualquier madre trabajadora dejaría a la altura del betún la apretada agenda que durante esos tres años tuvo el autor de La Razón estrangulada. Sí, yo también crié un bebé, trabajé a tiempo completo, dí clases en una escuela de negocios y seguí los cursos teóricos de mi tesis doctoral ¿Y? ¿Debería seguir esperando esa calle a mi nombre en mi Zaragoza natal? Pues no, porque lo que yo hice lo hacemos miles de mujeres cada día ¿Es este motivo suficiente para menospreciar una licenciatura universitaria y la vocación de aquellos que un día decidimos dedicarnos a la comunicación?

Según el autor lo hicimos para hacernos famosos y trabajar como comentaristas en los programas del corazón. O porque nunca nos vimos con la suficiente inteligencia y capacidad para estudiar una licenciatura de Ciencias. Vale. No puedo representar a todos mis compañeros, del pasado, del presente o del futuro de la profesión, pero particularmente elegí estudiar Ciencias de la Información porque sabía que ésta era la profesión  que me iba a hacer feliz. Y desde luego, ni rica ni famosa, eso siempre lo tuve más que claro.

El caso es que tras leer estos comentarios decidí que no merecía la pena seguir leyendo a alguien que tenía como afición utilizar las páginas de un ensayo para demostrarle al mundo su impresonante coeficiente intelectual y cerré el libro. Pero tras unos días de nuevo me pudo la curiosidad, porque lo cierto es que algunas de las reflexiones eran ciertamente interesantes y decidí hacer caso a un consejo que me dio mi abuela cuando era niña “De todo el mundo se puede aprender algo interesante” y acabar su lectura.

Y  bien, como decía al principio La razón estrangulada, se trata de un libro largo, denso y lleno de reflexiones intrépidas,  unas acertadas y otras no, según mi criterio. Me centraré en las que considero más interesantes.

Uno de los ejes de su libro es analizar, en mi opinión de forma simplista y poco acertada por qué hay más alumnos  que cursan estudios de Comunicación que de Ciencias Puras. El otro, analizar el declive de la Ciencia en la cultura occidental, expuesto de forma mucho más interesante.

Elías explica en su libro que una de las causas de ese escaso papel de la ciencia en ámbitos gubernamentales, es que “el científico se aleja del poder político, económico o mediático porque cree que trabaja en algo que es una verdad absoluta”. Se trata de una afirmación con la que estoy de acuerdo, y está imbricada en la imagen que los científicos tienen que proyectar sobre sí mismos, como seres alejados de las guerras de guerrilla que tienen lugar en la política. Sin embargo, ese aislamiento les deja lejos de los centros de poder y en época de vacas flacas, como la que nos está tocando vivir en España hace que los recursos para Ciencia se vean seriamente recortados.

El autor de La razón estrangulada también analiza por qué el periodismo científico ahuyenta nuevas vocaciones, haciendo un juicio de valor un tanto precipitado: “cuantos más periodistas hay trabajando para la ciencia en gabinetes de prensa o informando sobre ciencia el efecto logrado es ahuyentar nuevas vocaciones”.

Carlos Elías tampoco apuesta demasiado por hacer la divertida y amena la divulgación científica “¿Por qué no se hace divertido el derecho? ¿O la medicina?”. “La divulgación mata el hambre repentina, pero como la comida basura, jamás nutre”, afirma. La ciencia tiene que ser explicada de forma atractiva para el público general porque la ciencia es algo que está presente a cada minuto en nuestras vidas y todos tenemos derecho a asomarnos al mundo en el que vivimos aunque no tengamos la preparación académica que nos permita entender al 100% el lenguaje científico.

La ciencia en España no está viviendo momentos fáciles en un contexto complejo, con importantes recortes en los presupuestos del Estado. Sin embargo, no pienso que haya falta de vocaciones entre los más jóvenes  ni falta de interés en nuestra sociedad, más bien al contrario. Jamás la ciencia ha contado con tantas vías de intercambio de información gracias a las redes sociales y tanta pasión por divulgar entre los jóvenes científicos.

La revista Journal of Feelsynapsis, publicada on line de forma gratuita por un grupo de jóvenes científicos es un ejemplo perfecto. Son nuestros gestores los que no está cumpliendo con su obligación y están hipotecando nuestro futuro. Y visiones tan pesimistas como la de Carlos Elías solo contribuyen a minar un poquito más la autoestima de miles de mentes brillantes y comprometidas.

8 replies on “Carlos Elías: o estrangulando el hálito de la divulgación científica en España”

  1. Carlos Elías acumula en su libro una gran cantidad de afirmaciones que no se molesta en sustentar, como cuando afirma que el personaje de Fidel, en la serie Aída, disminuye las vocaciones científicas, por la homofobia de los adolescentes. Otras afirmaciones son, directamente, falsas. Es un libro no científico, en tanto que la ciencia pide cotejar las ideas con los datos disponibles y tener muy claro cuándo una afirmación no está avalada.

  2. Elena F. Guiral says:

    Curioso para estar escrito por un hombre de Ciencia ¿no? 😉 ¡Gracias por tu comentario! Por cierto, para sentirte como un auténtico topo, vente a vivir a Seattle…

  3. perkins says:

    El libro de Elías es muy bueno. No estoy de acuerdo contigo. Yo empecé Físicas y era realmente difícil. Luego me fui a Económicas, porque era mucho más fácil y aprobé sin problema. Cuando terminé me matriculé en la Carlos III (Elías no me dio clase y decían que era uno de los profesores más duros) y Periodismo sí que es una carrera realmente fácil.

    No eres justa cuando dices que Elías parece que solicita que le pongan una calle por su gesta de estudiar Periodismo haciendo mil cosas más. Si te lees el libro bien, verás que lo que comenta es que mientras que eso no se puede hacer (o él no pudo en Químicas) en carreras duras, en Periodismo sí se puede. Yo lo suscribo totalmente.

    Es una forma de demstrar lo fácil que es estudiar Periodismo y una explicación a la burbuja acdémica que aparece en el último número de la revista de la FAPE.

    Creo que esta crítica te deja en peor lugar a ti que a él si es lo que pretendías. Los que hemos leído el libro no hemos visto afirmaciones que no estén sustentadas, sino al contrario, más que un ensayo parece una tesis con tanto dato.

    ¿En qué te basas para afirmar que “no pienso que haya crisis de vocaciones en España”? ¿Tienes datos que desmientan lo que afirma Elías?

    Si hay menos jóvenes que quieren ser científicos y más periodistas científicos, alguien tendrá que explicar qué es lo que pasa y qué se hace mal ¿no?

  4. Luis Quevedo says:

    Hola,

    Tal vez te interese este debate televisado de Elías sobre este ensayo. Tuvo lugar en la UNED como parte del programa de doctorado.
    Un saludo y enhorabuena por el blog.
    Luis

    http://www.luisquevedo.org/category/ciencia/2013/01/12/debate-la-razon-estrangulada/

  5. Elena F. Guiral says:

    ¡Gracias Luis! Seguro que lo veo, me interesa mucho el tema. Tu blog me parece muy interesante, aunque ahora estoy al 100% en la parte final de mi tesis y mi tiempo libre es casi nulo, de hecho no actualizaré el blog hasta que termine, pero seguimos conectados para no perdernos la pista en el futuro. Veo que estás en la costa Este, yo en Seattle… Inviernos duros ¿eh? :-) Un abrazo.

  6. Esther says:

    Hola Elena,
    se puede estar o no de acuerdo con Carlos Elías sobre ciertas cosas pero no sobre el hecho de que las carreras de ciencias son muchas más duras que las de letras.
    Solo he de recordar mis horarios en la universidad. Los de letras tenían sus clases por la maniana y a la hora de comer a casa. Yo tenía mis clases teóricas por la maniana y tooooodas las tardes prácticas en el laboratorio. Y eso solo si hablamos de horas lectivas. Lúego podemos hablar de las horas que yo echaba para prepararme los examenes y las que veía que invertían mis amigas que estudiaban derecho, historia, filología y demás.
    Y ojo, que conste que no es una queja. Yo elegí la carrera de ciencias que estudié. Pero es un hecho que nadie puede negar.
    Y no hablemos ya de la diferenica entre una tesis de ciencias y otra de letras. Hay gente que hace una tesis de letras mientras trabaja. Yo no conozco a nadie que haya conseguido hacer una tesis de química, biología o física mientras trabajaba. Eso en el campo de las ciencias básicas es es simplemente imposible.
    No se trata de hacer de menos a nadie pero tampoco de negar una evidencia.
    Yo estudié una carrera de ciencias, hice un doctorado de ciencias al que me dediqué a tiempo completo durante 5 anios y luego me he sacado una carrera de letras mientras trabajaba. No hubiera podido sacarme otra carrera de ciencias ni otzro doctorado de ciencias mientras trabajaba, eso lo tenía claro.
    Y lo dicho, aquí no se trata de menospreciar las titulaciones de letras pero tampoco de negar algo evidente.
    Y que conste que me he leído el libro de Carlos Elías como parte de un trabajo para un máster, así que sé de que estamos hablando.
    Gracias por tu blog.
    Un abrazo.
    Esther.

  7. Elena F. Guiral says:

    ¡Gracias Esther! Aunque soy de letras, llevo toda mi carrera profesional en contacto con científicos, y soy la primera en admirar vuestra labor y sé de primera mano que ejercer como científico público se hace por auténtica vocación. De hecho es lo que intento hacer desde hace ya algunos años en Cultura Biotec, dar a conocer lo importante de vuestro trabajo.

    Aunque Carlos Elías dice cosas que son ciertas, lo que no comparto es el tono prepotente con el que las dice, quizás no lo dejé del todo claro en mi post. Creo que todos los trabajos son necesarios y todos los trabajos merecen ser tratados con respeto, desde el neurocirujano hasta la señora de la limpieza que tiene que limpiar después la sala de operaciones. Es cierto que la carrera de Periodismo no sea de las más duras académicamenta, pero no significa que el ejercicio de nuestra profesión no sea también sacrificado en muchas ocasiones.

    Efectivamente en este mundo injusto no siempre recibes la recompensa a tus esfuerzos cuando eliges una profesión. A lo largo de mi carrera profesional he sufrido algunas suspicacias sobre mi capacidad para realizar mi trabajo precisamente por ser periodista, pero como estudié lo que quise estudiar y he hecho lo que quise hacer nunca me han importado demasiado. Tengo la intuición de que tú también eres una trabajadora nata y además disfrutas de tu trabajo, así que me alegro mucho por ti. Un abrazo.

  8. Esther says:

    Hola Elena,

    en eso estoy totalmente de acuerdo contigo. El tono utilizado por Carlos Elías en el libro tampoco es de mi agrado. A mí también me resultó demasiado prepotente, y eso que yo estoy en su bando :) Yo desde luego no lo hubiera contado como el lo cuenta. De hecho, en mi opinión, el mismo se desacredita un poco porque al fin y al cabo el ha terminado de profesor de periodismo…

    En mi opinión desde luego que nadie es mejor o peor por haber estudiado esto o aquello. Y para mí lo que cuenta es que, haga uno lo que haga, lo haga bien. Tanto si es de letras, como si es de ciencias, como si ni siquiera ha estudiado. Yo soy de hecho la primera que no aguanta que alguien de ciencias se presente como “soy Fulanito, doctor en lo que sea y con tantas publicaciones científicas”.

    Y si te sirve de algo yo, como científica, te diré que me parece que haces un trabajo muy bueno. La prueba es que soy lectora habitual de tu blog, o sea que algo debes de hacer bien :)

    Un abrazo y no te desanimes nunca por lo que diga quien sea. La mitad de la gente que opina, a veces, es la que menos idea tiene.

    Esther.

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