Cultura Biotec

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El blog (no solo) biotecnológico de Elena F. Guiral

Archive for April, 2012

Periodistas, divulgadores e información sobre transgénicos. Historia de una tesis, y de una encuesta de opinión

Wednesday, April 18th, 2012
Elena F. Guiral

La Agrobiotecnología se ha convertido a lo largo de los últimos años de forma continuada en protagonista de artículos de prensa de toda clase y género. Reportajes, entrevistas, artículos de opinión, e incluso viñetas humorísticas han tenido como tema recurrente esta tecnología. alimentación.

 Los medios de comunicación y los divulgadores científicos, con su forma de seleccionar las fuentes de información y de enfocar las noticias, han influido de forma determinante en la percepción dela Biotecnología agroalimentaria por parte de la opinión pública y la Administración Pública. Y esta percepción ha marcado de forma significativa la aplicación de esta tecnología y las normativas creadas para su desarrollo.

Por otra parte, el intenso debate y la precaución social que ha suscitado el tema de los alimentos transgénicos resulta un ejemplo paradigmático cómo la percepción del riesgo por parte de los medios de comunicación y el público en general va más allá de la mera evidencia científica.

Esta antagonismo entre los actores presentes en el tema de la biotecnología agroalimentaria y cómo las diversas fuentes de información, han influido o tratado de influir en los medios de comunicación de nuestro país lleva muchos años fascinándome y se ha convertido en el eje central de mi tesis doctoral. Un proyecto que lleva acompañándome más de diez años y que verá la luz finalmente en los próximos meses.

Por ello es realmente importante para mí conocer la opinión de divulgadores e informadores sobre cómo desempeñan su trabajo a la hora de informar sobre transgénicos: si lo consideran un tema de constante actualidad, a qué fuentes recurren, si la relación con estas fuentes es buena o podría ser mejorada… Con este motivo he elaborado una sencilla encuesta cuyos resultados analizaré en mi tesis doctoral y difundiré después a través de Cultura Biotec.

Por ello, si trabajas en divulgación científica, ya sea en un medio tradicional, o a través de tu blog o de las redes sociales me interesa mucho tu opinión. La encuesta es anónima, solo tardarás cinco minutos y tu experiencia servirán para acortar algunos pasos la distancia entre agentes sociales y medios de comunicación y para acercar la ciencia al público de la mejor  manera posible. ¡Un millón de gracias!

 

ACCEDE AQUÍ A LA ENCUESTA

 

 

 

 

 

 

El lado más botánico y más desconocido de Edison

Thursday, April 12th, 2012

Elena F. Guiral

 Inventor prolífico, trabajador incansable y hombre genial, Thomas Alva Edison, quien cambió el rumbo de la Humanidad en 1879 con el invento de la bombilla eléctrica, todavía hoy ostenta el récord Guinness de patentes registradas: 1090.

Esta es la historia de un investigador cuya fortuna le podría haberse permitido retirarse mucho antes, pero que siguió a pie de laboratorio hasta el día de su muerte, en 1931. Es la historia de un hombre que creía que cada error no era tiempo perdido, sino un paso más hacia la meta final. Para él, unn fracaso no era un fracaso, “simplemente 10.000 pruebas que aún no han funcionado”.

Es por todos conocido que Edison patentó inventos tan relevantes para la historia de la Humanidad como la bombilla, el fonógrafo y el kinetoscopio, pero pocos saben de su afición a la botánica. Podemos descubrirlo dando un paseo por los magníficos jardines de su casa de invierno en Fort Myers (Florida), donde se refugiaba de los largos inviernos de New Jersey y practicaba sus aficiones favoritas: la pesca, la jardinería y… sus pequeñas siestas.

De su lado más verde y de su amistad con Henry Ford y Harvey Firestone surgió su último proyecto y uno de los más ambiciosos, la Edison Botanic Research Corporation, fundada en 1927.

Durante la I Guerra Mundial el precio del caucho aumentó de forma dramática y tanto Ford como Firestone estaban realmente preocupados por este tema. Su plan era descubrir una fuente alternativa de caucho a través de una planta doméstica que pudiera ser de utilidad en tiempos de guerra y crisis.

Florida, con su clima subtropical, era el lugar perfecto para el proyecto, por lo que Edison construyó en  1928 un nuevo laboratorio junto a su casa de Fort Myers. El investigador creó una red de expertos y buscó variedades vegetales de interés en Estados Unidos, Puerto Rico y Cuba. Después de testar 17.000 muestras de 2.200 especies diferentes, que fueron plantadas en las inmediaciones de su laboratorio, Edison encontró la planta perfecta: el Goldenrod, o vara de oro. De este modo Edison consiguió producir una planta de 3,7 metros de altura y que contenía un 12% de caucho y consiguió su última patente, la 1.090. De hecho, los neumáticos de su Ford T fueron fabricados con caucho extraído de Goldenrod.

¿Cómo se realizaba la extracción del caucho?

El proceso comenzaba fuera del laboratorio, en los campos de ensayo que había cultivados con Goldenrod. Una vez que las plantas se habían secado se trituraban y se enviaban al laboratorio químico, donde se estudiaban sus propiedades. De allí las plantas eran destiladas para extraer látex. Edison, pionero también en practicar química verde, purificaba y reciclaba todos los disolventes empleados.

Con su trabajo en la Edison Botanic Research Corporation  y su experiencia Edison también contribuyó con su testimonio a la creación Plant Patent Act, aprobada en 1930 y que regula las patentes comerciales sobre el desarrollo de vegetales híbridos.

Desafortunadamente Edison murió en octubre de 1931 cuando el proyecto estaba en pleno desarrollo. Tras la muerte del investigador el Departamento de Agricultura de EE.UU (USDA), lo trasladó a Savannah (Georgia), donde le fue asignado un presupuesto de 80 millones de dólares. Sin Edison, y con la recesión económica y el aumento del uso del caucho sintético, el proyecto fue languideciendo hasta concluir en 1936.

“Hemos encontrado evidencias en el laboratorio de Fort Myers de que Edison estaban a punto de producir látex a partir de Goldenrod de forma masiva. Quién sabe lo lejos que hubiera podido llegar este proyecto si Edison no hubiera muerto”, comenta Alison Giesen, directora del Departamento de Conservación del Edison & Ford Winter Estates Museum.

Alison Giesen ha tenido un papel clave en la restauración del laboratorio de Edison en Fort Myers, que después de tres años de trabajo, ya puede ser admirado por el público desde el pasado mes de febrero. ¿El reto más importante? “Mantener el rigor histórico al máximo a la hora de colocar e interpretar todos los objetos en el laboratorio”. Para ello contaron con el archivo fotográfico de Edison además de con el asesoramiento de ingenieros químicos e industriales.

“En mi opinión, Edison se sentiría muy orgulloso hoy día de su legado. Y yo también me siento orgullosa de haber contrubuido a que sus investigaciones y su modo de trabajo inspiren a las nuevas generaciones”, comenta Alison Giesen. Como él dijo en una de sus citas más famosas: “Siempre hay una manera mejor de hacer las cosas. Encuéntrala”.

 

 

 

 

 

 

Carta a un ecologista

Monday, April 2nd, 2012

Albert Concepción*

Apreciado ecologista:

Espero que a la recepción de ésta te encuentres bien de salud. Yo sí lo estoy a pesar de que consumo alimentos elaborados con soja transgénica sin ningún problema y convencido de su seguridad.

Como habrás leído en los periódicos, en los últimos meses se ha desatado una gran alerta en torno a la pertinaz sequía que estamos sufriendo en España. Lamentablemente, ésta es una situación que viven muchos países, en especial los países en vías de desarrollo y que sólo puede enfrentarse de dos maneras, aunque con diferente resultado.

Una es practicando un ritual denominado danza de la lluvia, que consiste en dar saltos alrededor de una hoguera entonando cánticos que los mortales no entendemos, pero que, al parecer, tienen milagrosos efectos en los dioses que propician las precipitaciones. La otra es la aplicación de innovaciones tecnológicas a la agricultura. Ninguna de las dos ha logrado hasta ahora resultados en lo que respecta a generar lluvias, pero la segunda empieza a parecer útil para combatir la falta de agua.

Aunque ignoro la razón, me consta que vosotros no estáis muy conformes con el uso de las tecnologías, pero como comparto con vosotros la voluntad de contribuir a un mundo mejor, me voy a permitir daros unos cuantos consejos que, sin duda, van a contribuir a enfrentar mejor problemas como la sequía o la falta de alimentos en el mundo.

Mi primer consejo es que dejéis de una vez de engañar a los pobres ciudadanos con los supuestos beneficios de los productos orgánicos. Como sabéis, aunque no lo reconozcáis, este tipo de alimentos no sólo no aportan ninguna ventaja, sino que al necesitar el triple de superficie cultivable para producir lo mismo malgastan recursos indispensables como el agua e impiden utilizar las tierras para lo que realmente se necesitan: alimentar a la gente en lugar de sacarle la pasta vendiéndoles productos que ni son más sanos ni más seguros.

Por supuesto, tenéis todo el derecho a ofrecer vuestros cultivos a quién quiera y pueda pagarlos; pero, por favor, dejad de engatusar al personal y recordad las sabias  frase del
prestigioso biólogo indio CJ Prakash: “Lo único sostenible de la agricultura orgánica es que  sostiene la pobreza y la malnutrición”

Mi segundo consejo es que, de una vez por todas, dejéis de poner trabas sin sentido a la aplicación de la tecnología en la agricultura. Vuestra actitud anticientífica y antisocial ha hecho ya  que muchas empresas y organismos dejen de investigar en prometedores cultivos pensados para combatir la sequía o para incrementar la producción y la eficiencia. Es decir, para consumir menos agua y producir más alimentos. No obstante, como soy muy consciente de que estas nimiedades no forman parte de vuestros objetivos, temo que os voy a tener que dar un último consejo: disolved vuestras organizaciones; de este modo, las inútiles subvenciones públicas con las que os pagáis los sueldos podrían utilizarse en investigación científica que, sin duda, contribuiría más que vuestra letanía al bienestar de los ciudadanos.

Sin más por el momento, quedo a vuestra entera disposición en @aconcepcin

*Albert Concepción Simón (Barcelona, 1962) es periodista y asesor de comunicación en la agencia Docor Comunicación. Licenciado en Ciencias de la información por la Universidad Autónoma de Barcelona. Apasionado por la información sobre salud, ciencia y calidad de vida. Miembro del Col·legi de Periodistes de Catalunya y de la Asociación Nacional de Informadores de Salud (ANIS)