Cultura Biotec

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El blog (no solo) biotecnológico de Elena F. Guiral

Archive for February, 2012

Carta de Bill Gates al pueblo español para que la crisis no nos haga olvidar que somos un pueblo solidario

Wednesday, February 22nd, 2012

Bill Gates

Traducción: Elena F. Guiral

Estoy de visita en España esta semana para compartir un mensaje sencillo con el pueblo español – que la cooperación funciona.

En los últimos 30 años España ha experimentado un crecimiento económico increíble, lo que le ha permitido dar un salto espectacular de ser beneficiario de las ayudas internacionales a convertirse en uno de los donantes más generosos del mundo.

Varias inversiones españolas en salud y  agricultura han salvado millones de vidas con innovaciones como las vacunas y han  ayudado a millones de personas a salir de la pobreza.

Sin embargo, España se encuentra en medio de uno de los peores momentos económicos de su historia. La crisis financiera trajo un abrupto fin a años de fuerte crecimiento. El desempleo es actualmente alrededor del 23% y el Gobierno está considerando recortes presupuestarios, incluidos los recortes a sus gastos de ayuda extranjera.

Estos recortes  pueden parecer inevitables. Pero no tiene por qué ser así. Estamos en un buen momento para que España mantenga su gasto y explore nuevas formas de mejorar el impacto de sus intervenciones de ayuda.

España puede centrar sus esfuerzos en financiar las intervenciones que logren un mayor impacto, y la participación en asociaciones innovadoras mundiales como la Alianza GAVI, el Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria.

España ya tiene muchos grandes ejemplos de inversión en cooperaciónp innovadora, incluyendo  el Centro de Investigación Manhiça en Mozambique. Este centro comenzó su andadura en 1996 con fondos de la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo y otros donantes.

Manhiça comenzó a realizar investigaciones de vanguardia sobre la malaria, enfermedades diarreicas, y otros problemas de salud que sufre el pueblo de Mozambique tras una larga guerra. El fundador de este centro es el Dr. Pedro Alonso, un médico e investigador español.

Especialmente en tiempos difíciles, algunas personas dicen que los países ricos deberían
reducir su ayuda al desarrollo en el extranjero. Pero el hecho es que la ayuda representa menos del 1% del gasto público en la mayoría de los países donantes. Esa cantidad de dinero no le está causando problemas fiscales del y el recorte de la ayuda externa no va a resolver la crisis económica.

Ahora, más que nunca, tenemos una oportunidad real para ayudar a los más desfavorecidos a recuperar  su autosuficiencia.. Las innovaciones en la salud y la agricultura han salvado millones de vidas y pueden salvar algunos millones más. Por eso es tan importante para España a continuar su notable papel como líder en salud y desarrollo.

Sé que España quiere que las personas más pobres del mundo tengan una vida mejor. Sin embargo, la actual crisis económica  a veces nos hace buscar excusas. Nosotros decimos que ya no podemos hacer lo que sabemos es correcto, porque es demasiado caro, demasiado difícil. Pero en tiempos difíciles, tenemos que hacer lo contrario, tenemos que defender aquello en lo que creemos.

También debemos estar unidos. Como explica el Dr. Alonso, “El futuro del planeta va a depender no sólo de lo que nos pasa sino en lo que sucede con nuestros vecinos y el resto de la humanidad.”

Accede al artículo en inglés y al vídeo sobre el Centro de Investigación en Manhiça (Mozambique)

 

La eterna pataleta francesa… contra el MON 810

Tuesday, February 21st, 2012

Elena F. Guiral

Todo va y todo viene. En una eterna vuelta cíclica Francia ha decidido canalizar de nuevo sus miserias hacia sus vecinos del sur, es decir España.

Desde que tengo uso de razón y siendo una niña me preguntaba por qué teníamos que perder nuestra fruta en la frontera. Ahora que ya la vida y la experiencia me han hecho intuir, solo intuir, las oscuras motivaciones de algunas decisiones tengo ya alguna que otra pista: Francia es incapaz de aceptar que su Grandeur se ha quedado a la altura física de Sarkozy.

Resulta común caer en la tentación de pagar tu rabia con quiénes te rodean. Mucho más provechoso para ellos sería aceptar que estás en horas bajas, hacer autocrítica y tomar medidas. Pero la salida fácil es tratar dar el mensaje de que sigues siendo el centro de Europa.

En un acrobático gesto de comedia francesa, según informa la agencia AFP, la Comisión Europea recibió ayer lunes una petición del Gobierno francés de suspender urgentemente el cultivo en la UE del maíz transgénico MON810 desarrollado por el grupo estadounidense Monsanto.

Recordemos que Francia había adoptado en febrero de 2008 una cláusula de salvaguarda para prohibir el cultivo de este maíz en su territorio, pero la medida fue invalidada por la Corte de Justicia de Luxemburgo y el Consejo de Estado.

Así que el Gobierno francés, ni corto ni perezoso, practicando la común costumbre de “yo no me bajo del burro”, se ha vuelto más ambicioso y ha decidido que el MON 810 debe desaparecer del mapa agrícola comunitario. Este maíz transgénico es el único cultivado a día de hoy en Europa y principalmente en España, donde se cultivan el 85% de las hectáreas de la UE, según recoge el último informe ISAAA sobre cultivos transgénicos en el mundo.

La nota de AFP recoge una cita de Frederic Vincent, portavoz del Comisario de Salud de la UE John Dalli “Acabamos de recibir una demanda del gobierno francés. Pide que se suspendan urgentemente las autorizaciones de cultivos de maíz OGM MON810 en toda la UE, y basa su solicitud en nuevos estudios científicos.Vamos a estudiar los datos y daremos nuestra respuesta en los plazos previstos”, añadió.

Me muero de curiosidad por saber qué tan relevantes y tan peligrosos datos se les han escapado hasta la fecha a los científicos de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). Y por no hablar de la Food and Drug Administration (FDA) en EE.UU., donde hace más de una década se cultiva el MON 810 de forma masiva sin que se haya registrado ni un solo problema de salud derivado de su consumo.

Pues nada, esperaremos atentos a que nuestros vecinos franceses iluminen al resto de ciudadanos comunitarios con su sapiencia y sus datos científicos de peso. Pero a ver si al final los “iluminados” van a ser ellos. Como me comentaba hace ya algunos años un técnico de la asociación de los productores de maíz franceses (AGPM), que intentaron sin éxito durante años normalizar el cultivo de maíz Bt  en el país galo, “el problema de Francia es que lleva largo tiempo recreándose en su propia decadencia”.

 

 

Informe ISAAA 2011: seguimos de carnaval… pero lo celebran otros

Tuesday, February 7th, 2012

Elena F. Guiral

Con la que está cayendo… y seguimos de carnaval. Mientras Europa sigue arrebujada en la manta de su indolencia y viendo la realidad que se le viene encima desde los países emergentes en formato telenovela, estos llamados países emergentes están dando una lección de buena gestión biotecnológica.

De los 160 millones de hectáreas plantados con semillas transgénicas en 2011, lo que supone un crecimiento global del 8%, el mayor crecimiento tuvo lugar de nuevo en Brasil, con un impresionante aumento del 20%.

El que fuera alumno aventajado está a punto de convertirse en profesor, y ya es el segundo productor mundial del mundo, con 30,3 millones de hectáreas cultivadas el pasado año. Por supesto EE.UU. sigue siendo el gigante agrobiotecnológico por excelencia, con 69 millones de hectáreas cultivadas en 2011. A día de hoy el 90% de los principales cultivos del país, soja, maíz, algodón y también remolacha azucarera, son modificados genéticamente.

Clive James, director del International Service for the acquisition of agri-biotech applications (ISAAA) desvela en su informe los secretos del milagro brasileño: “Brasil cuenta con un sistema de aprobación rápido y ha creado dos corrientes de tecnología para apoyar el crecimiento de los OMGs: cultivos desarrollados por las empresas agrobiotec y la colaboración entre sector público y el privado a través del EMBRAPA, que cuenta con un presupuesto anual de un billón de dólares”. Fruto de esta colaboración es el primer cultivo transgénico desarrollado en Brasil con voluntad de ganador, una judía resistente a virus. Según James, “este enfoque triunfador es una lección clave para otros países de todo el mundo”.

Sí para los visionarios como Bill Gates, que a través de su fundación ha establecido un ambicioso acuerdo de colaboración con el EMBRAPA, presupuestado en 2,5 millones de dólares, para que el centro de investigación y tecnología brasileño comparta y desarrolle sus conocimientos en los países africanos en los que la fundación Bill & Melinda Gates tiene proyectos en marcha.

No en la UE, cuyo bloqueo legal y burocrático ha propiciado el fin de las investigaciones en I+D+I de BASF en Europa y su traslado a sus laboratorios de Raleigh (Carolina del Norte).

Sin embargo, curiosamente, y por la puerta de atrás, financia proyectos de investigación en Costa Rica.

Vamos, que Europa suspende estrepitosamente en la estrategia 3D, definida por Clive James como el arte de “desarrollar I+D+I, desregular de forma racional y diversificar nuevas aplicaciones”.

En superficie de cultivo, Europa experimenta un aumento del 26% por cierto respecto a 2010, con 114.500 hectáreas cultivadas, debido principalmente a España, que sigue acaparando el 85% del porcentaje total. Solo Portugal, República Checa, Polonia, Eslovaquia y Rumanía cultivan a día de hoy semillas transgénicas a nivel comercial. Y parece que no va a cambiar demasiado el panorama en próximas temporadas, porque Monsanto ya ha anunciado que no venderá su MON 810 en Francia.

En cuanto al apartado de futuras promesas, o más bien de promesas presentes, destacan India y China. India ya lleva una década cultivando algodón Bt, un hito que ha convertido este cultivo en el más productivo y rentable del país. En China las 3,9 millones de hectáreas cultivadas con algodón Bt en 2011, principalmente por pequeños agricultores, ya suponen un porcentaje del 71,5% del total. Y este país también está atento al maíz Bt, que proveerá pienso para una población que demanda cada vez con más insistencia productos de origen animal y a la comercialización del Golden Rice en Filipinas, prevista para 2013.

No resulta casual que los países con más potencial en el futuro cercano sean también las futuras amenazas económicas para Europa en los próximos años. Llevo años oyendo de los expertos que la UE iba a perder el tren de la biotecnología si no cambiaba su política y su actitud. El último tren ya pasó, hace tiempo, y seguimos esperando con aire desorientado en nuestra estación, abandonada en medio del Lejano Oeste… Hasta que lleguen los indios y
nos quiten la manta, la tele y hasta la cabellera si nos descuidamos.

 

Descarga la nota de prensa en castellano

Descarga el Resumen Ejecutivo (inglés)

Aufidersen, Mr. Marshall

Wednesday, February 1st, 2012

Albert Concepción*

A veces las cosas no son lo que parecen a primera vista o lo que algunos pretenden hacernos creer. Un claro ejemplo lo tenemos en el caso de la biotecnología aplicada a la agricultura, lo que conocemos popularmente como transgénicos. Cualquiera que profundice un poco al respecto podrá comprobar que no existe un solo estudio con base científica que confirme que estos alimentos no son seguros. Hagan la prueba: pídanle al  ecologista de guardia que les facilite una
prueba, una sola, que confirme científicamente los supuestos peligros de los alimentos modificados genéticamente. Le remitirá a estudios desmentidos hace décadas por los científicos  o, sencillamente, intentará confundirle alegando inexistentes contaminaciones de esos carísimos productos orgánicos que sólo los ricos pueden permitirse.

A pesar esta realidad científica, parece que la ecología activista continúa utilizando esa letanía negativa de la que hablaba Bjorn Lomborg en El Ecologista Escéptico. Los ecologistas han creído a pies juntillas en la máxima de Goebbels de que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad. Como consecuencia, la política europea sobre los alimentos modificados genéticamente ya no se basa en los derechos y libertades de las personas o en los análisis científicos de la EFSA, sino en el temor de los gobernantes europeos a  parecer incorrectos frente  a grupos que presumen de una representatividad que nadie les ha concedido y que, como decía el filósofo Jean-François Revel “sólo están interesados en el medio ambiente en la medida en la que puedan explotarlo como un tema con el que atacar a las sociedades libres”.

Las estudiadas y super-financiadas campañas de marketing  de los activistas, junto con el temor de las autoridades, han conseguido que Europa pierda definitivamente el tren de la investigación en un campo tan relevante como la alimentación. Desafortunadamente, hemos tenido una prueba en las últimas semanas, en las que hemos conocido que  la compañía alemana BASF cerrará su centro de investigación de nuevos cultivos en Alemania y lo llevará a los EE.UU. alegando  “la falta de aceptación de esta tecnología en algunas partes de Europa”. Esta decisión se ve agravada por la de la compañía Monsanto. Esta compañía norteamericana ha renunciado a comercializar una variedad de maíz mejorado genéticamente en Francia a pesar de que la justicia le ha dado la razón después de que hace más de tres años el Gobierno francés prohibiera sin razón alguna su cultivo.

Lo que los ecologistas, incluso los que actúan de buena fe, ven como un éxito en su lucha contra los transgénicos es en realidad una noticia muy negativa para los ciudadanos. De hecho, atesta un golpe mortal al desarrollo en Europa  de prometedores cultivos diseñados para combatir la sequía o producir más en menos espacio de tierra. Una vez más, el viejo continente deja la investigación en manos de otros países, que, en un futuro no muy lejano, van a vendernos las mismas tecnologías a las que hoy tan alegremente renunciamos. Y lo peor es que muchos de los que hoy aplauden, van a quejarse en breve con nuevas letanías sobre la pérdida de la soberanía alimentaria, la sequía, la falta de competitividad de la agricultura europea o los precios del maíz o la soja, que, como sabemos todos, constituyen la base de la alimentación mundial. Como a Boabdil, no nos quedará más que llorar por lo que hemos perdido y entonar una vez más un mensaje de despedida a los que se van a hacer las américas: Aufidersen, Mr. Marshall.

*Albert Concepción Simón (Barcelona, 1962) es periodista y asesor de comunicación en la agencia Docor Comunicación. Licenciado en Ciencias de la información por la Universidad Autónoma de Barcelona. Apasionado por la información sobre salud, ciencia y calidad de vida. Miembro del Col·legi de Periodistes de Catalunya y de la Asociación Nacional de Informadores de Salud (ANIS)