La investigación “se viste de Prada”
Friday, February 25th, 2011Sara Pérez Jerónimo
Periodista
Pese a que muchas mentalidades aún consideren que la igualdad de sexos es un mero espejismo, cada día somos muchos los que luchamos por intentar dar un paso más allá, subiendo los peldaños de una escalera que hace menos de un siglo sería totalmente impensable para muchos.
Sin embargo, aun hay muchas piedras en el camino. Piedras que día a día la sociedad, y concretamente TODAS nosotras hemos de saltar.
Si echamos un vistazo a las distintas disciplinas es posible comprobar como hasta hace poco, uno de los mundos “reservados a los hombres” era el científico. Cada día, la presencia femenina en los laboratorios es más frecuente. No obstante, la mujer aún ha de luchar contra los mismos tópicos que hace unos años nos acechaban.
Según los datos estadísticos procedentes de los informes realizados por la UE, existe prácticamente igualdad entre el número de hombre y mujeres que inician una carrera científica, algo que a lo largo del tiempo comienza a difuminarse como un carboncillo y abre una enorme grieta cuando se opta por la carrera investigadora.
Aún tenemos que hablar de grandes diferencias cuando se trata de ocupar altos cargos como los puestos de dirección en grupos de investigación, algo que ya demostraban las cifras publicadas por el Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona en junio de 2009, las cuales afirmaban que el porcentaje de mujeres doctoradas en ciencia es superior al de los hombres, representando cerca de un 53%. Pese a esto, un 83% de los cargos de responsabilidad son ocupados por los hombres.
¿El motivo? Para muchos está ligado a aspectos socioculturales y políticos.
¿Para mí? Aún estamos inmersos en un clima de desigualdad irracional que deberíamos dejar de lado cuanto antes. Porque la valía y la carrera de una persona se debe juzgar por su trabajo y su labor, no por su sexo u otros motivos personales arraigados a la persona y a lo que somos: seres humanos.
Premio L’oreal – UNESCO “Por las mujeres en la Ciencia”
Nacido en 2006, este galardón es una apuesta por el desarrollo del binomio ciencia - mujer. Una iniciativa que cada año premia la labor de cinco mujeres investigadoras menores de 40 años, con una bolsa de 15.000 euros. Su finalidad es clara: apoyar el papel de la mujer científica, su reconocimiento y entre otras muchas cosas, el fomento de la conciliación de la vida laboral y familiar.
Así, el pasado mes de noviembre, se celebró la quinta edición de estos premios, que reconocieron la labor de cinco investigadoras con carreras de lo más variado e interesante.
Un galardón que reconoce el importante papel de la mujer en la sociedad científica. Porque le pese a quien le pese, la investigación “se viste de Prada”.











