Maíz hipervitamínico en el exilio
Friday, April 30th, 2010Artículo escrito por Teresa Capell*
Esta mañana he abierto el correo electrónico y finalmente ha llegado el esperado mensaje: “las semillas del maíz han geminado y ya se ven unas hojitas saliendo de la tierra”. A simple vista parecerán unas hojas normales, pero su genoma contiene tres o seis genes más que sus compañeras no transformadas. Sus semillas acumularan vitaminas que antes no existían en las semillas del maíz. El color de los granos será naranja, acumulan pro-vitamina A como las zanahorias, y rojo, acumulan licopeno como el tomate. Serán la primera generación de maíz transgénico que acumula vitaminas plantada en un campo.
Estarán rodeadas de otros campos experimentales de soja, maíz y arroz, algunos transgénicos y otros no. Nadie las molestará, convivirán sin problema, serán cuidadas con gran interés, son los cultivos del futuro para casi todo el mundo. Pero nosotros, los creadores del maíz hipervitaminico sólo las veremos en foto, están plantadas en USA pero nacieron en Lleida.
Las iremos a ver y a recoger muestras, publicaremos los resultados, pero las semillas difícilmente volverán a España, quizás retornen dentro de unos años en forma de pienso o harina. La política de la Unión Europea contra los cultivos transgenicos las ha marginalizado. Hacer hoy un campo experimental en Europa es una hazaña que sólo puede ser realizada por empresas multinacionales.
Los políticos aseguran que sólo reflejan la opinión del consumidor. Parece que el consumidor esta de acuerdo. El consumidor tendría que saber que en todo el mundo hay cultivados 118 eventos diferentes, son los diferentes genes introducidos que dan las características nuevas a la plantas, que se distribuyen en 15 variedades de plantas. Son soja, maíz, algodón, colza, remolacha azucarera, alfalfa, pimiento, tomate, calabacín, melón, papaya, tabaco, patata, arroz y álamos transgénicos, distribuidas en 25 países no miembros de la EU, mientras que en la comunidad europea solo se permite cultivar el maíz Bt para producción de pienso y ahora la patata Amflora para uso industrial. Sí se pueden importar 17 de los eventos mencionados antes. Importarlo sí, cultivarlos no, aislando a nuestros agricultores de las ultimas tecnologías.
¿Es consciente el consumidor que de todos esos eventos la UE sólo permite la entrada de los 17 aprobados y devuelve barcos llenos de soja o maíz al país de origen si encuentra rastros de un evento no aprobado, teniendo en cuenta que ese evento hace mas de diez años que se cultiva y consume en el resto del mundo?
¿Qué van a comer nuestros cerdos y pollos cuando los países que exportan a España dejen de producir los eventos aceptados por la UE y solo produzcan los más modernos? ¿Qué vamos a comer nosotros? Nada podrá ser importado. No soja, no maíz, no colza. Incluso no algodón. Ya nos podemos olvidar de esa soja tan saludable y ampliamente usada en productos dietéticos.
Los políticos ven la solución del problema en la importación directa de carne. Carne que habrá pasado los controles y normativas que se ven obligados a aplicar los granjeros europeos que nos ofrecen la máxima calidad. Esta carne provendrá de animales que habrán sido alimentados con piensos obtenidos de plantas que contendrán todos los eventos no aceptados por la EU. Espero que en el futuro, esos pollos y terneros importados como carne, hayan comido nuestro maíz hipervitaminico haciéndoles la vida más saludable.
Pero nuestro maíz va destinado a ayudar a la gente de los países pobres, donde la agricultura de subsistencia permite producir los mínimos necesarios para alimentar la familia. Países donde no existe ningún tipo de normativa que regule los las plantas transgénicas. En consecuencia no pueden cultivarlas. Entonces, ¿para que investigamos en Europa?
* Teresa Capell es investigadora Directora del Departamento de Producción Vegetal y Ciencia Forestal de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de Lleida.
Ensayos de maíz transgénico de la Universidad de Lleida en EEUU







